lunes, 3 de noviembre de 2014

Histeria mafiosa ante editorial de The New York Times


Una manifestación en pro de Alan Gross frente a la Casa Blanca el año pasado Credit Paul J. Richards/Agence France-Presse — Getty Images

Bulla, histeria, despliegue de odio irracional y otros trágicos malestares provocó en los intolerantes grupúsculos de Miami el reciente editorial del The New York Times, donde se aboga por el canje del subcontratista de la USAID, Alan Gross, por los tres antiterroristas cubanos detenidos injustamente desde hace 16 años, luego de un viciado juicio.

Para el diario en cuestión, según su editorial dominical, el caso Gross “se ha convertido en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático” y para la “normalización” de la relaciones entre Cuba y su par norteamericano.

No podía faltar entre los protestones el terrorista disfrazado de Popeye, Saúl Ramón Sánchez Rizo, provocador consumado como líder del auto titulado Movimiento Democracia. Sus “hazañas” actuales tratan de esconder su turbio pasado como criminal cuando militaba en el grupo terrorista Omega 7 y en Los Jóvenes de la Estrella, involucrado en varios asesinatos y atentados contra intereses cubanos en el exterior y dentro de los propios Estados Unidos. 

Tampoco podía faltar en este reclamo el enajenado Orlando Gutiérrez Boronat, cabecilla de los grupúsculos Directorio Democrático, y vinculado al financiamiento de planes subversivos contra Cuba, a la par que financista de la actividad de provocadores contrarrevolucionarios dentro de la Isla.

También el paroxismo sacudió a Ángel Desfana, liderzuelo del grupo terrorista Plantados y lacayo del extremista Lincoln Díaz-Balart, quienes se han visto involucrados en planes violentos contra Cuba.

Todos ellos estuvieron de alguna forma inmiscuidos en las campañas para politizar el caso de nuestros Cinco Héroes y participaron activamente en las sucias campañas para lograr abultadas sanciones contra los mismos. Ellos fueron culpables de descargar, como lo hacen hoy, sus odios contra la Revolución en las personas de Gerardo, Antonio, René, Fernando y Ramón.

Este grupo de cotorras bullangueras, quienes tratan de apropiarse de la opinión pública de la comunidad cubana y mantener su vieja influencia sobre la política norteamericana hacia la Isla, no pueden hacer otra cosa que cacarear. No comprenden que nuevos vientos de cambio los han dejado atrás.

La cordura, la comprensión de que la política imperial ha fracasado con respecto a nuestra patria, se abren camino a pesar de los graznidos de estos mamarrachos.


Percy Francisco Alvarado Godoy

Enlaces:

http://www.nytimes.com/2014/11/03/opinion/un-canje-de-presos-con-cuba.html?_r=1

http://www.diariolasamericas.com/4847_cuba/2779106_el-exilio-cree-inmoral-la-peticion-del-nyt-de-canjear-a-los-espias-por-gross.html

1 comentario:

  1. Griten, lloren o pataleen los gusanejos y sus congeneres, nuestros tres hermanos que aun permanecen en las mazmorras del imperio regresaran a la Patria antes de que finalice la venidera zafra.

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