martes, 25 de noviembre de 2014

Nuevo hallazgo sobre el caso Mari Pesquera


La familia del histórico líder socialista Juan Mari Brás ha dado con un documento que identifica a dos agentes del FBI que tuvieron conocimiento del complot de sectores de la extrema derecha cubana en su contra, menos de tres meses antes del asesinato de su hijo, Santiago “Chagui” Mari Pesquera.

En el documento, encontrado como parte del proceso de escanear los miles de expedientes confeccionados por la División de Inteligencia de la Policía de Puerto Rico y el FBI  sobre el  dirigente independentista, el entonces director del FBI en San Juan, Warren C. deBrueys, le informa el 2 de enero de 1976 al que era jefe de la Policía, Astol Calero, que recibieron confidencias de que se planificaba un atentado en contra de Mari Brás.

En aquel momento, Mari Brás -quien murió en 2010-,  era candidato a gobernador y  líder del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP). Pero, además de aludir al complot en contra de Mari Brás,  el documento identifica por vez primera a    Arturo Rivera y Donald Huppert como los  agentes del FBI que  recibieron la confidencia.

Documentos divulgados en 2009  indicaban que por lo menos desde 1975 el FBI conocía que Reinol Rodríguez, a quien se ha identificado  como el entonces representante en la Isla  de la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), planificaba un  atentado contra  Mari Brás.

La CORU ha sido descrita por el FBI como una sombrilla de  “cinco organizaciones terroristas anti Castro”.

El FBI nunca alertó a Mari Brás de las amenazas en su contra. Pero, conocer los  nombres de los exagentes del FBI    puede abrir    una nueva puerta para la investigación que el Departamento de Justicia de Puerto Rico mantiene  en torno al asesinato del hijo mayor de Mari Brás. 

“Chagui” Mari Pesquera fue asesinado el 24 de marzo de 1976. Tenía 23 años. 

La Policía identificó poco después  a Henry Coira, quien fue su vecino, como la persona que  le disparó.  Pero, la familia, a través del Comité por la Verdad y la Justicia,  ha insistido en que no actuó solo y  ha denunciado que el asesinato estuvo vinculado a la militancia  política de su padre y al terrorismo de  la  extrema derecha cubana. 

Aunque en su comunicación advierte que el plan para asesinar a Mari Brás no lo habían confirmado con otras fuentes, deBrueys se tomó la iniciativa de dar a conocer los nombres de los agentes e informar a Calero. 

“Quiero expresarle mi agradecimiento personal por manejar esto en tal medida de que aunque Mari Brás pueda ser advertido de forma general del posible plan para asesinarle, no se revele que la fuente de información es el FBI”, indica la carta del 2 de enero de 1976 del agente deBrueys, al superintendente Calero.

Por lo menos desde 1983, el Departamento de Justicia de Puerto Rico también   considera que Coira no actuó solo. Y los propios  expedientes de la Policía de Puerto Rico y del  FBI han apuntado a que las amenazas en contra de Mari Brás provinieron de grupos cubanos de extrema derecha que también han sido  vinculados   con el asesinato del joven empresario cubano Carlos Muñiz Varela, ocurrido el 28 de abril de 1979.

HISTORIAL DE VIOLENCIA. En los documentos del FBI hay una relación de atentados atribuidos al Frente de Liberación Nacional de Cuba (FLNC) en México, Colombia, Estados Unidos  y Puerto Rico, desde ataques con bombas hasta secuestros.

El listado menciona el plan para asesinar a Mari Brás, por medio del cual se habrían transportado rifles y miras telescópicas a Puerto Rico.

Al FLNC se le asocia con la CORU - al que el FBI vincula directamente con la muerte de  Muñiz Varela. Y los documentos del FBI indican que Frank Castro, quien habría sido líder del FNLC, fue el que autorizó a Reinol Rodríguez a preparar un atentado en contra de la vida de Mari Brás.

Como en el caso de Muñiz Varela, en el que la falta de colaboración del FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha impedido acusar a nadie, las autoridades federales no han ofrecido toda la información que solicitan los familiares de Mari Brás y las autoridades de Puerto Rico.

DEPARTAMENTO DE JUSTICIA

“Se le envió la (nueva) información encontrada al Departamento de Justicia de Puerto Rico”, dijo  Rosa Mari Pesquera,  hermana de “Chagui”.

El documento que identifica a los agentes del FBI  ya está en manos del   fiscal Pedro Tomás Berríos Lara, asignado a los casos de  Muñiz Varela y  “Chagui” Pesquera. 

La familia de “Chagui” Mari Pesquera también  ha pedido una reunión con el secretario de Justicia de Puerto Rico, César Miranda, la cual había sido programada para mañana, martes, pero fue  aplazada. “No le han dado a este caso la prioridad que se le debería dar”, sostuvo Rosa Mari Pesquera, en una entrevista telefónica.

En una reunión el pasado día 13, en San Juan, el secretario Miranda entregó cartas al  secretario asociado interino del Departamento de Justicia federal, Stuart Delery, también copresidente del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre Puerto Rico, en las que hace peticiones concretas de información sobre el caso de Muñiz Varela.  No se conocen pasos recientes  sobre el caso de  Mari Pesquera. 

Desde 2013, el Senado de Puerto Rico tiene pendiente  una resolución de la senadora del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago, para reclamar al presidente Barack Obama y al director del FBI, James Comey, la entrega de toda evidencia que pueda ayudar a esclarecer ambos casos.

El propio secretario Miranda dijo a principios de año a  El Nuevo Día  que quiere avanzar no solo la investigación de  Muñiz Varela, sino también conocer quién más pudo haber participado del asesinato de Mari Pesquera. “Son casos en los que el Departamento, en aras de su credibilidad, debe dedicar todos los recursos necesarios y debe requerir de las entidades federales que le provean información que puedan tener con relación a los mismos y adjudicar de una vez”, expresó entonces Miranda.

Hace unos días, el secretario Miranda dijo que esperará a reunirse con la familia de Mari Pesquera antes de emitir nuevas declaraciones.

INCONGRUENCIAS

Una de las incongruencias del caso de “Chagui” Mari Pesquera  es la conclusión de que el asesinato ocurrió entre 6:00 p.m. y 8:00 p.m. del 24 de marzo de 1976.

El cadáver fue encontrado dentro del auto de su hermana Rosa -el cual  tenía  prestado-, en la marginal de la carretera 1 en Caguas, pero pese a la distancia entre el lugar en que se halló el carro y  y la casa de Coira en Cupey, la madre del pistolero afirmó que su hijo regresó a su hogar antes de terminar  la telenovela de las 6:00 p.m.

Coira ha indicado que dio muerte a Mari Pesquera dentro del automóvil, después de que el hijo de Juan Mari Brás supuestamente descubrió que tenía un revólver y trató de quitárselo.  Pero, no  se hallaron rastros químicos de los disparos dentro del automóvil, según la familia de Mari Pesquera.

La familia sostiene que no solo cambiaron las versiones de Coira sobre los hechos ocurridos, sino que después de haber sido declarado no procesable, en el 1981 se revirtió esa decisión, se declaró culpable de asesinato en segundo grado y para la vista de sentencia ni siquiera se les notificó.

Tras las audiencias del caso del Cerro Maravilla en el Senado y el Departamento de Justicia de Puerto Rico reabrir el caso de “Chagui” Mari Pesquera, el periódico La Crónica, anti Castro  y vocero en contra del  independentismo boricua,  tuvo acceso  a Coira  en la penitenciaría estatal.

La entrevista con La Crónica, sirvió para Coira volver a atribuirse el asesinato y descartar la participación de hermanos de origen cubano mencionados como sospechosos.

La investigación policial del asesinato   fue encabezada por el convicto exagente Alejo Maldonado. Mientras Maldonado ha defendido su pesquisa, su mera relación con el caso  levantó más dudas  a la familia de “Chagui” Mari Pesquera.
El último domicilio que se conoce de Coira es en el barrio cubano de Miami, donde aún viven varios de los personajes  vinculados a las grupos de la extrema derecha cubana. 

El   tiempo corre en contra de la  investigación de un asesinato ocurrido hace  más de 38 años.  “Hay mucha gente por interrogar  -dijo Rosa Mari Pesquera-, los cabos siguen sueltos y la gente que puede estar vinculada todavía  anda por ahí”.
 
Por José A. Delgado / jdelgado@elniuevodia.com 
 
Tomado de  http://www.elnuevodia.com

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