miércoles, 26 de noviembre de 2014

Renuncia Cuauhtémoc Cárdenas al PRD


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Casi siete horas después del encuentro público que tuvo con Carlos Navarrete, presidente nacional del Partido de la Revojución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas presentó anoche su renuncia con carácter de irrevocable al partido que fundó hace 25 años, al señalar que no correría el riesgo de compartir responsabilidades de decisiones tomadas por miopía, oportunismo o autocomplacencia. En su carta de dimisión puntualizó que esta medida obedece a su propósito de mantener congruencia con sus principios.

Previamente, en la reunión con Navarrete, en la que no se llegó a ningún acuerdo, el ex jefe de Gobierno capitalino lamentó que no se abordara la renuncia de aquél a la dirigencia del partido, como demandó en la carta del 17 de noviembre, y expresó su preocupación por la falta de credibilidad del instituto, su ausencia de los movimientos sociales y el interés por aliarse con el Acción Nacional (PAN), particularmente en Sonora.

A continuación, el texto íntegro de la carta que el ingeniero Cárdenas envió al presidente del consejo nacional del PRD, Ángel Ávila, quien hasta hace dos meses era secretario particular del ex dirigente Jesús Zambrano. No acusa copia para Carlos Navarrete ni el Comité Ejecutivo Nacional.

C. Presidente del Consejo Nacional.
Partido de la Revolución Democrática.
México, D. F.

Con esta fecha, de manera irrevocable, presento ante ese Consejo Nacional mi renuncia como miembro del Partido de la Revolución Democrática.

El pasado día 17 me permití hacer del conocimiento del Comité Ejecutivo Nacional del partido una carta abierta, en la que señalaba desacuerdos que encuentro con la forma de conducción del partido y respecto de decisiones tomadas por el nuevo Comité Ejecutivo; desacuerdos que, más allá de aquellos relativos a las coyunturas actuales, había manifestado públicamente ante instancias de decisión del partido, en diversas ocasiones, desde años atrás.

En las ocasiones anteriores, esperando que por lo menos se abriera un debate interno sobre los planteamientos hechos, la respuesta de las dirigencias del partido fue el silencio. Ningún cambio en los mecanismos de toma de decisiones al interior de la organización. Por el contrario, en sucesivas reformas estatutarias, fue consolidándose el sistema de cuotas y pesos relativos para tomar decisiones y abrir a partir de ellos las oportunidades de participación en procesos internos o externos a los propios miembros del partido.

La reunión que hoy sostuve con el presidente y el secretario general del partido, CC. Carlos Navarrete y Héctor Bautista, muy cordial en su desarrollo, lo que agradezco, considero llegó demasiado tarde, al poner de manifiesto, una vez más, que mantenemos profundas diferencias en nuestras visiones de cómo enfrentar los problemas internos del partido, en particular las medidas que deben adoptarse para recuperar la credibilidad de la organización y de manera especial de sus dirigentes ante la opinión pública, indispensables para lograr su reposicionamiento como una verdadera opción política de carácter y alcances nacionales, única forma en que le sea útil al país.

Al reiterar ante ese Consejo Nacional mi renuncia como integrante del Partido de la Revolución Democrática, quiero aprovechar para expresar a los militantes del partido que esta decisión obedece al propósito de mantener congruencia con mis principios, lo que sólo a mí corresponde, y no está para ser sometido a decisión ajena, individual o colectiva que lo haga en función de mayoría y minoría.

Quiero decirles también que ante la disyuntiva de correr el riesgo de compartir responsabilidades de decisiones tomadas por miopía, oportunismo o autocomplacencia, en las que no haya tenido cabida la autocrítica, he preferido correr el riesgo de recibir críticas, válidas o no según se les quiera ver, y optar por decidir, de acuerdo a los principios que he sostenido y me han servido de guía en mi comportamiento público y privado.

Decirles, igualmente, que se trata de una decisión que corresponde sólo a mis circunstancias personales. Cualquier otro miembro del PRD estará en circunstancias diferentes y las decisiones que tome tendrán mi absoluto respeto. Quiero, además, expresar que en función de las condiciones de cada quien, reconozco que de apegarse a principios y compromisos públicamente reconocidos, tan válidas son las luchas que se libran desde dentro como desde fuera de las organizaciones.

Ha sido para mí un privilegio, en todos estos años, coincidir en lo fundamental y caminar, en circunstancias difíciles y no tan difíciles, con los militantes del partido. Continuaré activo en las causas con las que tengo compromiso y sé que en sus distintos procesos y desarrollos nos seguiremos encontrando y empujando en el mismo sentido.

Encuentro sin acuerdos

En la reunión de 35 minutos que pasado el mediodía sostuvo con Navarrete en el reducido auditorio Valentín Campa de la antigua sede del PRD, Cárdenas expresó que esta fuerza política requiere una reconstrucción para recuperar credibilidad y poder ser útil a las transformaciones que el país está requiriendo, condición que no veo en el momento actual.

Cuestionó que como institución el partido esté ausente de las movilizaciones por la localización de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero –cuando gobernaba el edil postulado por este instituto, José Luis Abarca–, y tampoco se ha pronunciado fuertemente en favor la liberación de los 11 detenidos en el Zócalo, pese a las evidencias de que fueron aprehendidos arbitrariamente. Ni lo ha hecho en el caso de Mario Luna y Fernando Jiménez, voceros de la tribu yaqui.

En respuesta, Navarrete señaló que esas preocupaciones las analizaría el CEN y adelantó que se rechazará la alianza electoral con el PAN en Sonora.

El ex jefe de Gobierno de la ciudad de México se mantuvo en todo momento inmutable, mientras el presidente del PRD desmenuzaba su análisis sobre la situación partidista; reconoció que hay errores, desviaciones, que no cuidan a sus gobiernos, que permitió el fortalecimiento de las corrientes en detrimento de la conducción institucional, pero no asumió medidas concretas para salir de la problemática.

Intento por retenerlo

Sin la asistencia de Jesús Ortega y Jesús Zambrano, líderes de su grupo, Nueva Izquierda, Navarrete hizo un intento por retener a Cárdenas en el partido, al plantearle que esperaba contar con su experiencia, su autoridad y sus propuestas para corregir el rumbo.

Acompañado por el senador Alejandro Encinas, Ifigenia Martínez, Salvador Nava, Javier González Garza y Felix Hernández Gamundi, el ex candidato presidencial dejó el local del partido diciendo que reflexionaría sobre su permanencia en el PRD. La evaluación duró poco más de siete horas, pues trascendió que su renuncia fue presentada a las siete de la noche.

Alma E. Muñoz y Georgina Saldierna

La Jornada

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