miércoles, 25 de noviembre de 2015

La CIA ordenó el derribo de avión ruso en Siria.




Fuentes de inteligencia rusas dependientes del Ministerio de Defensa (MOD) han confirmado que el derribo del avión Su-24M Sukhoi sobre territorio sirio fue perpetrado por aviones turcos F-16, los que en esos momentos se encontraban realizando actividades de espionaje fotográfico al servicio de la CIA norteamericana. Turquía tiene en su inventario 270 de estos aviones

Según estos informes en los términos y disposiciones señaladas en el acuerdo de 20 de octubre, cuyo nombre completo es "El memorando de entendimiento mutuo entre los Ministerios de Defensa de Rusia y los Estados Unidos en la prevención de incidentes y modo de vuelos de la aviación durante las operaciones en Siria", las Fuerzas Aeroespaciales rusas notificaron la presencia del avión ruso a los controladores de vuelo de la USAF que operan en Turquía la base aérea de Incirlik, a la par que pusieron sobre aviso sobre la peligrosa presencia de un F-16 turco cerca de la frontera sirio-turca, peligrosamente cerca de la ruta del avión ruso posteriormente derribado. Recuérdese que Rusia y los EE.UU. han firmado este acuerdo que regula las operaciones de las fuerzas aéreas de ambos países en Siria, con el objetivo de prever incidentes y proveer un clima seguro para el buen funcionamiento de las aeronaves de las dos naciones, y de ayuda mutua en situaciones críticas.

Los controladores de la base de Incirlik comunicaron a las fuerzas aeroespaciales rusas que el F-16 turco estaba realizando un vuelo de reconocimiento fotográfico de rutina para la CIA, supervisando los envíos de armas de Turquía a rebeldes del ISIS en Siria. 


Teniendo en cuenta el apego al protocolo del memorando de entendimiento, el Su-24M no contempló amenaza alguna en su retorno a su base en Siria, por lo que permitió que los dos Sukhoi Su-30 que los escoltaban aceleraran rumbo a su destino, quedándose desprotegido. Al mismo tiempo, debido a la falta de combustible aumentó su altura de vuelo a 6.000 metros (19,685 pies) para evitar los ataques de los misiles disparados basados ​​en tierra y en poder de terroristas. Fue un claro error este exceso de confianza hacia EEUU y sus aliados.

Encontrándose entonces sin resguardo de defensa el Su-24M fue atacado por el F-16 turco, el cual voló a velocidad hipersónica, lanzándole tres misiles aire-aire, propiciando el derribo de la nave  comandada por  el teniente coronel Oleg Peshkov y el capitán Konstantin Murahtin, quienes lograron catapultarse del avión.

Mientras ambos oficiales rusos descendían por el aire en sus paracaídas fueron disparados por miembros de ISIS, provocando la muerte del teniente coronel Peshkov, mientras que el capitán Murahtin logró salvarse gracias al fuego de cobertura de los dos Su-30, los que regresaron al lugar del incidente. También fue protegido por tres helicópteros enviados para lograr su evacuación, uno de los cuales fue destruido por un misil NOS disparado por terroristas del ISIS, provocando la muerte del soldado de Infantería Naval Alexandr Pozynich.

Los datos satelitales del MOD demuestra que el bombardero Su-24M fue derribado a unos 1.000 metros (3.280 pies) dentro del espacio aéreo sirio, con lo que se desmiente la versión turca de una supuesta violación de su espacio aéreo por el mismo a una profundidad de 2,19 kilómetros (1,36 millas), distancia incapaz de cubrirse en loa 17 segundos que median desde el momento que señala la versión turca y su derribo.

La actitud turca asumida directamente por su premier, Recep Tayyip Erdogan, de ordenar no solo el derribo del avión, sino también tratar de impedir el salvamento del capitán Murahtin, representan actos hostiles contra Rusia que no deben ser pasados por alto. Cuando pasó la euforia inicial –aunque aún no ha habido contacto entre Putin y Erdogan –, el canciller turco, Mevlut Cavusoglu, mostró su temor ante una reacción rusa. Su homólogo ruso, le tranquilizó al declarar que por el momento Rusia no había contemplado una represalia militar contra Turquía.

El propio Lavrov reconoció –coincidiendo con expertos del MOD– que este ataque fue intencional. Una prueba de ello fue que el derribo fue captado por un equipo de camarógrafos, con la presencia de observadores norteamericanos.

Con la certeza ya de que la  CIA conspiró con ciertos elementos derechistas y pro belicistas dentro de Turquía para provocar una guerra más grande y aumentar las tensiones con Rusia, el Presidente Putin ordenó esta mañana la suspensión del memorándum de acuerdo con EEUU, así como el inmediato despliegue en la que el acuerdo previo con los Estados Unidos está suspendida y que la base aérea Hmeymim, en Siria, recibiera dotaciones del sistema de defensa misilístico S-400, con un alcance operativo de 250 kilómetros, así como la participación del crucero Moskva en el teatro de operaciones para proteger a la aviación rusa de otras agresiones, provengan de donde provengan.

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