martes, 18 de febrero de 2014

Había un plan para matar a Leopoldo López


Leopoldo López en el momento de ser arrestado por efectivos de la Guardia Nacional


Diversos indicios han puesto sobre el tapete la existencia de un plan para asesinar al dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López, mediante el empleo de sicarios, usando una falsa bandera, pues sus asesinos aparecerían como miembros de las fuerzas bolivarianas. Diversos informes de inteligencia indican que este plan fue urdido con el propósito de aumentar el clima de desobediencia social promovido por grupos violentos asociados a la derecha venezolana y al paramilitarismo colombiano. 

De acuerdo con las informaciones recopiladas, el plan de asesinato podría haberse realizado en dos momentos específicos: la primera conjetura era que el homicidio se realizara mientras el aludido se encontraba en la clandestinidad o, en segundo lugar, mientras hiciera su aparición pública en cualquiera de los eventos desestabilizadores que están provocando grupos violentos de derecha. Las fuentes de financiamiento para esta operación fueron desembolsadas por varios miembros de los grupos oligarcas venezolanos junto a miembros de la derecha radicados en La Florida.

Estos indicios hacen suponer que el presidente venezolano tomó las medidas oportunas, entre las que se encontró el persuadir a los familiares de López sobre los riesgos potenciales para la integridad física del mismo. Es por ello que la entrega de López a las autoridades se realizó con todas las medidas de seguridad que ameritaba el caso. Ha sido el propio Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional el encargado de su protección, en coordinación con fuerzas del Sebin.

Esta medida preventiva ha logrado mantener la inmunidad física de López, quien fue arrestado bajo los cargos de terrorismo, homicidio intencional e instigación a delinquir. El fuerte operativo de seguridad mantiene a López, según varias fuentes, en la prisión militar de Ramo Verde, luego de haber sido presentado ante el ministerio público y, posteriormente trasladado a su centro de detención desde la base aérea de La Carlota.

Aunque se ha iniciado un fuerte proceso de investigación sobre los planes de asesinato planificados contra López, los primeros indicios indican que estos fueron articulados desde el exterior con altos dirigentes de la MUD.

Una sola pregunta serviría para despejar cualquier suspicacia: ¿A quiénes beneficiaría la muerte de Leopoldo López? Sin lugar a dudas a quienes intentan desestabilizar al país, promover un caos social y propiciar una intervención foránea en Venezuela.

Leopoldo López está vivo y sus asesinos –al igual que ya lo han intentado con Henrique Capriles-, se quedaron con las ganas de dar un golpe de estado, a partir del caos que ocurriría con este pretexto previamente diseñado.

Nicolás Maduro ha dado muestras de calma y previsión para evitar tan repudiable hecho.

Pedro Espino Gallegos.

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