miércoles, 26 de febrero de 2014

Jefe de la SINA en Radio Martí: ¿Qué es bueno para EE UU?




El pasado día 22 de febrero la falaz emisora Radio Martí tuvo un invitado de gala en un programa especial conducido por Amado Gil y emitido sobre las 18:27 horas. Fue nada menos John Caulfield,  Jefe de la Sección de Intereses  de los Estados Unidos en La Habana, quien se propuso abordar el manipulado tema de los temas migratorios.

En sentido general, Caulfield aceptó las bondades de la medida implementada por las autoridades cubanas, al decir “hay que reconocer que la gran mayoría de los cubanos puede solicitar pasaporte y solicitar una visa para viajar al exterior.”

Caulfield hizo referencias a las medidas urgentes adoptadas por la SINA para dar respuesta al incremento de la demanda de solicitudes de visas por parte de ciudadanos cubanos, llegando a triplicar los casos atendidos diariamente.

El jefe de la SINA puntualizó que el proceso de otorgamiento de visas, sin embargo, ha sido exclusivo, en tanto se les niega a aquellas personas cuya apreciación resulta sospechosa de que utilicen este mecanismo para procurarse una salida definitiva de Cuba, criterio que es determinado mediante las entrevistas que se realizan a los solicitantes.

Otro aspecto abordado por Caulfield es el relacionado con las visas múltiples que permiten viajar a aquellas personas cuyo comportamiento migratorio ha sido transparente o las que requieren visitar frecuentemente a Cuba por diversas razones, tales como religiosos, artistas y otras personalidades. Estas visas tienen una validez de cinco años. Esto se extiende a cualquier persona, sin embargo, a cualquier ciudadano común que, por lazos familiares, tenga el deseo de visitar con regularidad a sus familiares. Aclaró que la visa múltiple no permite permanecer en territorio norteamericano los cinco años, sino realizar en ese período múltiples visitas. La experiencia, según el Jefe de la SINA es que “nuestra impresión es que la gran mayoría  de a quien damos visas de turismo regresan a Cuba después de una visita.”

Caulfield apuntaló el tema de las relaciones bilaterales entre EE UU y Cuba en estos momentos, particularizando en un flujo de visitantes estable y fluido: “…los Estados  Unidos no quieren otro Mariel, no quieren otra expedición de  balseros  y tampoco lo quiere el gobierno cubano, entonces es en el interés de los Estados Unidos, de tener una manera justa y eficiente para los cubanos que están  calificados de emigrar de Cuba a los Estados Unidos.”

Quedó claro en la entrevista el procedimiento del Departamento de Estado para las solicitudes de visas las que pueden realizarse por los ciudadanos llamando a una compañía radicada en México o ser tramitada por familiares residentes en EE UU., quienes hacen las citas para sus familiares en Cuba.

Sobre el acuerdo de conceder 20 000 visas anuales, Caulfield dijo estar superando esa cifra y buscando fórmulas para alcanzar esa cifra con otros casos pendientes.

Amado Gil desembocó el tema sobre el caso de los mercenarios viajeros y un supuesto desarrollo de “la sociedad civil” en la Isla. Caulfield, desde luego, se plegó a la manipulación destacando lo positivo de que los mismos viajen sin trabas a EE UU para recibir el apoyo necesario, participar en eventos y conferencias, recibir entrenamientos y ganar un reconocimiento político. Caulfield resaltó al respecto: “cuando alguien sale al exterior es cuando verdaderamente pueden conversar de estos temas, entonces eso ha sido positivo para ellos, porque ha permitido a ellos conversar entre ellos sin la presión de la Seguridad del Estado sobre el futuro de su país, el futuro económico, político etc.”

Caulfield tomó la iniciativa para cuestionar entonces la libertad de expresión en la Isla, sugiriendo: “Claro que la sociedad civil en Cuba, no todos están de acuerdo con todo, los que están de acuerdo  es que hay que reconocer, dar los derechos básicos a los ciudadanos  cubanos, en eso están  todos de acuerdo, pero como debe ser el sistema de salud, el sistema  de impuestos  esa (…) no hay un debate en Cuba, no está permitido.” Clásica actitud injerencista.

Para los papagayos de Radio Martí y el ladino Caulfield, lo mejor de dicha entrevista fue resaltar las visitas de los mercenarios viajeros a EE UU para que puedan expresarse en “un ambiente libre” y desarrollar ideas para propiciar el desmantelamiento del socialismo en Cuba.

Resumiendo, un poco de información útil y abundancia de señas provocadoras.


Percy Francisco Alvarado Godoy 

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