El Papa Francisco ha invitado hoy a los obispos de la Iglesia Católica de EEUU, en la catedral de San Mateo Apóstol en Washington, a adoptar un papel más crítico ante los problemas sociales, exigiendo a los mismos a ser severos con los crímenes de abuso sexual a menores por parte del clero los que, según él, nunca deben repetirse.
De la misma manera,
Su Santidad llamó a evitar la manipulación de la fe "en bandera de luchas
mundanas" y que la Iglesia debe basarse en la humildad, la unión de la fe
y la protección de los necesitados más que en campañismo pueril. Al respecto,
señaló: "Ay de nosotros si
convertimos la cruz en bandera de luchas mundanas, olvidando que la condición
de la victoria duradera es dejarse despojarse y vaciarse de sí mismo".
Otros señalamientos
a los obispos se resumen en estar más cercanos a las gentes, dejar la pasividad
y la indiferencia ante los males sociales, apoyar a los inmigrantes, que no
silencien ni eludan cuestiones como "las
víctimas inocentes del aborto, los niños que mueren de hambre o bajo las
bombas, los inmigrantes se ahogan en busca de un mañana, los ancianos o los
enfermos, de los que se quiere prescindir, las víctimas del terrorismo, de las
guerras, de la violencia y del tráfico de drogas, el medio ambiente devastado
por una relación predatoria del hombre con la naturaleza" (…) "En
todo esto está siempre en juego el don de Dios, del que somos administradores
nobles, pero no amos".
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