viernes, 9 de febrero de 2018

Los cantos de sirena de una Payá(sita)



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La falta de escrúpulos de Rosa María Payá carece de límites y su enfermizo odio a la Revolución, sumado a un descontrolado afán de protagonismo, le hacen dar pasos cuestionables que ponen en serias dudas su imagen de pacifista y de sensata política. Ayer, en nombre de su “movimiento” Cuba Decide –aupado por la extrema derecha cubano americana y la derecha latinoamericana– solicitó a la comunidad internacional que no reconozca la legitimidad del actual proceso electoral cubano, tildándolo absurdamente de “sucesión del castrismo”, desconociendo deliberadamente a la democracia cubana avalada por el pueblo mayoritario. Para ello insta a la ONU, la OEA, la UE y a otros gobiernos a apoyar la celebración de un plebiscito vinculante en la isla, como forma “efectiva” de cambiar el orden constitucional cubano.
Esta última convocatoria, una más de las tantas que realiza de forma desesperada, la efectuó en Miami ante un selecto grupo de enemigos de Cuba, donde estaban presentes varios politiqueros, enconados terroristas y enemigos ideológicos de la Revolución Cubana. 
La Payá, mimada por el secretario de la OEA, Luis Almagro y por Marco Rubio, senadores paraguayos y chilenos, así como la cúpula política de Miami-Dade, también ha recabado descaradamente el apoyo de terroristas como Ramón Saúl Sánchez, Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Manuel Alzugaray Pérez, Félix Toledo Montero, entre otros criminales del DDC, la FNCA, la Brigada 2506 y el Concejo por la Libertad de Cuba.
Ratificó su postura de llamar a la desobediencia civil, emitida el 18 de enero en una entrevista con la revista Zeta, aprobando la realización de actos de subversión en suelo cubano, sabiéndose la vedette de turno de la contrarrevolución anticubana.
Los actuales shows de la Payá, montados por sus patrocinadores, en detrimento de la unidad de la contrarrevolución interna y en busca de protagonismo, no asustan a Cuba. Nuestra democracia permanecerá  inmune a tales ataques.

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