El régimen de Israel intenta
obligar a una parlamentaria y activista palestina a abandonar su
residencia en la ocupada Cisjordania en Ramalá, para enviarla como
exiliada a otro lugar.
Jalida Yarrar es una prominente activista y parlamentaria del consejo legislativo palestino, que ha lanzado una campaña por la represión israelí contra los palestinos, aseguró el viernes que no tiene la intención de aceptar la orden del régimen de Tel Aviv.
“Es mi derecho como parlamentaria, una parlamentaria electa, quedarme con mi gente y servirles desde aquí. Así que anuncié que no me iré a Jericó (Cisjordania), y no acataré la orden militar. Me quedaré aquí haciendo mi trabajo y sirviendo a mi pueblo”, declaró Yarrar.
La parlamentaria, que lucha por los derechos de los prisioneros palestinos, calificó su traslado obligatorio a otra ciudad como “ilegal”, al aseverar que va en contra de los derechos humanos internacionales.
La también líder del movimiento Frente Popular para la Liberación de Palestina recibió el pasado 20 de agosto la orden militar de abandonar su casa e irse a la ciudad de Jericó en momentos en que los soldados israelíes rodearon su casa.