martes, 20 de agosto de 2019

¿Trujillo o Kozak? La nueva apuesta USA contra Latinoamérica.


Trump y Carlos Trujillo
Uno de los urgentes asuntos que ha de resolver la administración Trump y su secretario de Estado, Mike Pompeo, en medio de la crisis que atraviesa su política fallida hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua, es la elección del sucesor de Kimberly Breier como  el próximo subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Dos nombres han aparecido en los medios políticos como posibles sucesores de la Breier: el actual embajador USA ante la OEA, Carlos Trujillo, y un viejo diplomático de larga data nombrado Michael Kozak, actual miembro de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de ese Departamento de Estado, así como experimentado promotor de la guerra sucia contra naciones progresistas en América Latina y otras regiones.
Estas dos apuestas responden a presiones por parte de Marco Rubio en el caso de Carlos Trujillo y de la vieja camada de reaccionados vinculados a Bolton, Roger Noriega, Otto Reich, en el caso de Kozak. En realidad estas apuestas responden a las propias contradicciones que existen entre los círculos de poder en Estados Unidos, particularmente con respecto a la conducción de la política exterior en nuestra región.
Trujillo tiene un corto historial en cuanto a política exterior y una corta trayectoria en política, la cual inició en noviembre de 2010 al ser electo entonces  como republicano a la Cámara de Representantes de Florida y manteniéndose como tal hasta que brindó su abierto apoyo a Trump en la Convención Nacional Republicana de 2016. Esto le valió, además del empuje de Marco Rubio y la derecha republicana, a que fuera nominado por el actual mandatario como embajador de EEUU ante la OEA, siendo confirmado por el Senado el 22 de marzo de 2018. Desde su actual cargo ha tratado vanamente de hacer efectiva la guerra sucia contra Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La historia de Michael G. (Mike) Kozak es más amplia y se cataloga como un experto en soluciones nada claras a los conflictos en los que se entromete su país. Además de los cargos que ha ocupado en el Departamento de Estado, fue jefe de la entonces SINA en La Habana entre los años 1996 al 1999 y embajador en Bielorrusia entre 2000 y 2003. No obstante, desde diferentes posiciones diplomáticas siempre ha sido, desde la década de los 80, un enemigo jurado y manipulador en asuntos anticubanos y latinoamericanos, llegando a ocupar el cargo de subsecretario adjunto principal de estado en la Oficina de Asuntos Interamericanos entre 1988 y 1991.
En un artículo escrito por mí en junio de 2004 y titulado “La cosa no está fácil para Kozak“,  caracterizo a este siniestro personaje y sus conspiraciones para propiciar un cambio en Cuba a través de la entonces Comisión de Ayuda para una Cuba Libre (CAFC).
Su paso por la diplomacia yanqui se centró en el tema de la manipulación del controvertido asunto de los derechos humanos y en articular políticas de injerencismo y golpes blandos en otras naciones, desde sus cargos  como director principal del personal del Consejo de Seguridad Nacional (2005-2009) y como asesor principal del Subsecretario de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo (2009 y 2017). Desde septiembre de 2017 ha ocupado el cargo de Oficial Superior de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado.
Sea cual sea la escogencia por parte de Estados Unidos para ocupar este papel injerencista, se augura para el nuevo rufián y para el viejo zorro un estrepitoso fracaso. Hasta el momento –y todo apunta a que no cambien las cosas– los procesos revolucionarios en Cuba, Venezuela y Nicaragua permanecerán resistiendo todas las asonadas imperialistas.

viernes, 5 de julio de 2019

Rosa María Payá y la génesis del escándalo de repudiada fake news en RTV/Martí.


Fuentes confiables han confirmado que la contrarrevolucionaria Rosa María Payá fue quien preparó la entrada a Nicaragua del periodista falsario de RTV/Martí Tomasito Regalado y su cámara  –en confabulación con los miembros de la Juventud LAC en esa nación,  Sergio Miguel Jarquin y Edipcia Dubón–, con vistas a desarrollar varios montajes mediáticos para acusar al gobierno de Daniel Ortega de realizar cuestionables acciones represivas contra la población, particularmente contra los jóvenes nicaragüenses.
De acuerdo con esta fuente, la Payá organizo la aventura de Tommy Regalado, hijo del  Director de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB) y de su camarógrafo, Rodolfo Hernández, en contubernio con miembros de la derecha nica, en la que Edipcia Dubón se encargó de preparar los montajes adecuados para crear escenarios de supuesta represión contra la población.
Edipcia Dubón y Almagro
El descubierto invento de un supuesto ataque con mortero contra ellos durante su estancia en Nicaragua fue parte del plan, particularmente el 27 de junio de 2018, que vendió al mundo la fake news en la que Tommy declaró que  “un proyectil de mortero impactó a menos de 2 pies de mí”, fue desnudado cuando se supo que este ataque nunca ocurrió. Todo fue un montaje coordinado por Regalado con unos jóvenes que explotaron, previo acuerdo, un artefacto casero que no suponía amenaza alguna para ellos.
Lo penoso del asunto es que esta mentira alborotó el avispero de los enemigos de Cuba, Nicaragua y Venezuela, quienes la usaron para pedir el fin de la supuesta represión y acentuar sus críticas contra estas naciones. Este timador no podía ser perdonado en esta oportunidad, ni su padre quiso meter por él las manos en la candela. Principalmente por hacer quedar mal parado al propio aparato mediático de la administración Trump.
La Payá y Almagro
Para salvar el deteriorado prestigio de RTV/Martí y la OCB, cuestionada en los últimos tiempos y puesta en la picota pública, hubo que poner a una cabeza de turco, sin importar sus apellidos. Tommy fue suspendido por la Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (USAGM).
Los implicados en esta farsa como la Payá y la Dubón escaparon por los pelos, aunque indican mis fuentes que han perdido credibilidad entre sus patrocinadores, quienes valoraran delicadamente el volver a usarlas para planes y conspiraciones. Por desgracia, a Washington y la derecha siempre le sobran las cabezas de turco sacrificables. ¡Cuidado, Almagro!
Hoy por hoy el reciente escándalo sucedido pone cada vez más en duda todo el discurso de la guerra mediática sustentada por USA y sus socios. Saque usted sus propias conclusiones.

jueves, 20 de junio de 2019

Proyecto Rebelión Nacional: una trampa para incautos


Dos contrarrevolucionarios de poca monta radicados en el exterior, Lázaro Mireles Galbán y  Wilfredo Beyra, –devenidos en  fantoches de turno dentro de la desunida contrarrevolución anticubana que los ha marginado en varias oportunidades  y envenenados por el apego al protagonismo mediático y búsqueda  de reconocimiento–, se han propuesto a lanzar un descabellado y utópico proyecto: convertir el venidero 13 de julio en una supuesta movilización nacional contra el gobierno cubano. A tanto demérito y deshonra acumulados suman hoy dos detestables actos: incitar desde lejos a otros para que asuman protestas desde la comodidad de sus hogares y el mentir al mundo sobre la connotación de un show con cuatro gatos que será desinflado por la cólera y reprobación de todo nuestro pueblo.
Mireles Galbán y Wilfredo Beyra, auto titulados líderes de Acciones por la Democracia y el proyecto opositor Rebelión Nacional, radicados en España y EEUU respectivamente, son los convocantes del llamado “Día R”, lo cual ha sido visto con duda por otros cabecillas recelosos de que les mellen su protagonismo y han puesto en entredicho el éxito o conveniencia del mismo, lo que cualquier gente con lógica puede predecir.
Aunque dicen contar con el apoyo de otros contrarrevolucionarios –algunos desde el exterior y de otros que no acostumbran a movilizarse directamente– lo cierto es que el prometido apoyo de CubaDecide, Somos+ y del llamado  Partido Nacionalista Cubano (PNC), parece que se esfumará antes del sonado día R. Algo parecido sucederá con las provocaciones que planean montar simultáneamente para ese día en Estados Unidos, Canadá, Chile, Perú, Uruguay, Inglaterra, Alemania, España y Suecia.
Aunque pretensiosamente dicen cuidar bajo el anonimato a los organizadores de este show dentro de Cuba, puedo garantizarles con un 100 % de certeza que las autoridades ya  los conocen y ninguno de ellos asomará la cabeza en una calle cubana. Estos cuatro gatos están sobre aviso.
No quiero entrar en detalles sobre los organizadores de este show, salvo decir que Mireles Galbán busca lograr su añorado sueño de entrar en EEUU luego de su frustrado periplo por Alemania y su actual estancia irregular en España, donde realizó un show mediático en el consulado cubano a principios de año. Por su parte, el Beyra residente en Arizona y todavía mal visto por gran parte de la contrarrevolución en Cuba y en el exterior, poco empuje movilizador parece tener. Ahora mismo tiene una ojeriza con el caudillito José Daniel Ferrer quien teme por ver afectado su protagonismo y por haber sido acusado por el citado Beyra de ser agente del G-2 cubano, artilugio que él mismo usa contra sus enemigos o contrincantes.
Lo cierto es que el 13 de julio nada pasará en Cuba, salvo otro día de esfuerzo denodado por parte de nuestro pueblo por seguir venciendo las constantes amenazas de la actual administración yanqui que no tiene escrúpulo de usar payasos para conseguir su utópico sueño de vencer a la Revolución.

miércoles, 12 de junio de 2019

La trama contrarrevolucionaria en el Congreso argentino


Ledezma en el Congreso argentino
El pasado 28 de mayo de 2019  se celebró un encuentro entre miembros de la Cámara de Diputados del Congreso argentino con la llamada embajadora venezolana del títere Juan Guaidó, Elisa Trotta Gamus, quien estuvo acompañada por dos diputados de la derecha integrantes de la AN, José Manuel Olivares Marquina y Ángel Alvarado. Como anfitriones participaron los diputados Waldo Wolff –jefe del grupo parlamentario de amistad con Venezuela–, Cornelia Schmidt Liermann –titular de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara baja–, así como Astrid Hummel, Pablo Torello, Ezequiel Fernández Langan, Brenda Austin y Paula Urroz; Lilia Puig, legisladora del Parlasur; Darío Ramírez, coordinador internacional del Plan País de Venezuela; el embajador Carlos Cherniak, director de Asuntos Parlamentarios de la Cancillería Argentina; y Juan de Dios Cincunegui, director general de Diplomacia Parlamentaria, Cooperación Internacional y Culto de la Cámara de Diputados. Les acompañó el actual secretario de Salud argentino, Adolfo Rubinstein, así como un personaje que parece ser la nueva estrella de las conspiraciones contra Venezuela, Cuba y Nicaragua: Luciana Mariel Termine, Directora de Diplomacia Parlamentaria y Cooperación Internacional.
La señora Termine, según fuentes confiables, sirve de apoyatura dentro del Congreso a todo show que se organice en el mismo contra las naciones progresistas antes mencionadas, sirviendo de enlace con otras fuerzas de la derecha en el continente. Ella estuvo implicada en la visita de la ex representante de la mafia anticubana a la Argentina, a principios de mayo pasado, Ileana Ros-Lehtinen, y organizó todos los encuentros de la misma  con diputados de derecha. Asimismo, ha sido la encargada de coordinar con CADAL la actual visita del contrarrevolucionario Ángel Santisteban y de gestionar una frustrada visita al congreso argentino. Ella apenas aparece en las redes sociales como buena conspiradora.
La Termine tuvo a su cargo, a petición de Cornelia Schmidt Liermann,  de preparar una visita del ex alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, a principios de año, con vistas a procurar una denuncia contra el presidente Nicolás Maduro ante  la Corte Penal Internacional, En este recibimiento participaron los diputados Marcela Campagnoli, Paula Oliveto, Carmen Polledo, Miguel Bazze, Fernando Iglesias, Lucas Incicco, Juan Manuel López, Pablo Torello, Marcelo Wechsler, Waldo Wolff y Facundo Suárez Lastra.
Ya yo había denunciado en un artículo titulado “En Argentina se fragua una conspiración contra Cuba y Venezuela”, fechado el 5 de octubre de 2018, un plan de la derecha argentina dentro del Congreso de la Nación, particularmente integrada por diputados del partido gobernante PRO –dirigidas por el diputado Fernando Iglesias, con la venia del propio ministro de Justicia German Garavano, del gobierno de Mauricio Macri, del  presidente de la cámara de diputados Emilio Monzó y la presidenta de la comisión de relaciones exteriores, Cornelia Schmidt Liermann– cuyo siniestro plan es formar una Corte Penal Latinoamericana y del Caribe (COPLA) según aparece el sitio web de la misma.
Alerto sobre estos planes, a cuya cabeza está la derecha argentina con cuyos representantes se reunió el presidente brasileño Jair Bolsonaro, en su visita al país austral, con vistas a conspirar contra los gobiernos de Venezuela y Cuba.

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