miércoles, 22 de mayo de 2019

Ineficacia de Radio TV Martí puesta al descubierto



Un fuerte tirón de orejas acaban de recibir la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB)  y su funesto producto: Radio y TV Martícomo resultado de una auditoría, realizada por la United States Agency for Global Media USAGM), que arrojó el uso de un mal periodismo en sus noticiarios y programas investigativos, así como el empleo de una propaganda ineficaz en los mismos, particularmente en los temas referidos a Cuba.
A esta conclusión se llegó al analizar tan solo 29 horas de programación de radio y televisión y otros 40 informes escritos en la web de Radio y TV Martí en los últimos ocho meses. Obviamente, la USAGM propuso que la OCB reforme su programa de transmisiones a la Isla con contenidos más equilibrados, más imparciales en el uso de una variedad de fuentes y menos cargados de manipulación mediática, así como de contenidos insultantes que ponen en duda su credibilidad y sostienen un contenido monótono y aburrido por su repitencia propagandística.
El enfermizo enfoque cargado de diatribas hace poner en dudas dichos contenidos y los hacen anacrónicos en el espejo actual del periodismo. Obviamente, los expertos de la USAGM no descartan el uso de noticias que se atemperen al enfoque político de la administración y del Departamento de Estado hacia Cuba. En resumen, la nueva línea editorial sugerida por los expertos busca formatos más novedosos que sean útiles dentro del marco de la guerra ideológica implementada por la OCB contra Cuba desde la creación de Radio y TV Martí.

viernes, 3 de mayo de 2019

Discursos contradictorios USA, conspiraciones y armas para confundir


Hace un tiempo conversé separadamente con varios amigos y todos coincidimos que Estados Unidos había urdido una estrategia escalonada para destruir, en ese orden a las Revoluciones Sandinista, Bolivariana y Cubana. Desde luego, siempre supusimos que el primer objetivo sería Nicaragua, luego Venezuela y, finalmente, Cuba. A la par, también coincidimos que Trump y sus  halcones presionarían a la Isla, en un menor o mediano plazo, a que se desentendiera de apoyar al legítimo gobierno de Maduro en Venezuela y para ello usaría todo tipo de presiones.
El momento esperado llegó cuando Trump, en declaraciones hechas  ayer a Fox ‎Business, planteó la absurda propuesta de aliviar a la Isla de las presiones económicas si retiraba de Venezuela su supuesta presencia militar en Venezuela, escollo que según la absurda e irracional asesoría del mandatario gringo impide la caída de Maduro. USA ha hecho oídos sordos a las declaraciones cubanas de que no existen efectivos militares suyos en Venezuela pues es la única manera de justificar los nefastos resultados de su fallida política agresiva contra esa nación. Por el contrario, ha hecho uso desmesurado de su andamiaje mediático, de la mentira, de la fabricación de bulos mediante peleles desertores que se han prestado a su juego, para sentenciar a Cuba. La fantasía trata de aplastar a la realidad mediante dudosos y no sostenidos argumentos.
La política absurda de presionar a Cuba con la aplicación del Título III de la Helms-Burton y la amenaza de reducir remesas a los cubanos y prohibir viajes a la Isla, ciertamente daña al gobierno cubano y, aún más al propio pueblo que ellos dicen farisaicamente defender. A la larga las consecuencias serán más dañinas para Estados Unidos que parece desconocer la capacidad de resistencia de los cubanos y gana animadversiones con sus tradicionales aliados, fundamentalmente europeos.
Mientras tanto, en paralelo, el equipo asesor de Trump mantiene una desesperada arremetida contra Venezuela. Tras los fallos que en el orden diplomático han tenido para expulsar a Maduro y la caída de imagen de Guaidó en esa apuesta, cada día apuestan por un discurso contradictorio sobre si habrá o no una agresión militar contra la nación bolivariana.
Muchos son los entes participantes en definir sobre la validez de una acción militar foránea. Desde el Center for Strategic and International Studies (CSIS), el Departamento de Estado, el Consejo de ‎Seguridad Nacional, el Pentágono, la CIA, la OEA, el Grupo de Lima y sus socios de Colombia, Ecuador, Chile, Brasil, Paraguay, Perú y otro –unidos a una derecha desunida y oportunista–‎ se plantean cada vez más cercana esa alternativa. Unos ser oponen tímidamente a la misma públicamente aunque la bendicen tras bambalinas. No les importa el baño de sangre ni la reacción de los venezolanos que pueden conducirles a otra bochornosa derrota como en Vietnam.
El ególatra y loco presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenaza a diario con la opción militar y el propio almirante Craig Faller, jefe del SOUTHCOM, se ha encargado de amenazar con el garrote en los últimos días pero de manera incierta. La aparente contradicción entre las declaraciones del Pentágono y la Casa Blanca sobre una agresión a Venezuela es una manera de entretener a incautos. La acometida está ya diseñada pero frenada temporalmente por el aumento de la reticencia en el mundo a la misma, a las presiones de Rusia y China, así como al temor de que la misma desemboque en un fracaso. También cuenta el hecho de que los compromisos adoptados por algunos militares en la pasada Conferencia Multilateral de Fronteras 2019, en Bogotá, parecen no ser aceptadas por todos los estratos castrenses en Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay, Perú y Argentina, temerosos de que usen a sus tropas como carne de cañón.
Aunque altos funcionarios militares USA minimicen la posibilidad de una acción militar, al menos por ahora, no significa que ello nos inspire confianza. Dormirse en la ignorancia del peligro inminente puede ser el Caballo de Troya por el que apuesta USA. Las próximas horas pondrán en juego esta verdad pues todo parece indicar que congresistas de ultraderecha han dado el visto bueno a acciones disuasivas contra Venezuela al Southcom.
Este escenario convulso implica mantener en Venezuela una activa preparación para la defensa y la búsqueda de la unidad ante la amenaza de una guerra cuyas bombas y misiles lanzados por aviones y buques norteamericanos no distinguirán entre chavistas, críticos y opositores. Mantener al mismo tiempo la denuncia mundial ante la amenaza, hacer prevalecer la verdad ante la manipulación mediática y llamar urgentemente a la cordura en el seno de la opinión pública. Cuba, por su parte, no traicionará los lazos solidarios que le unen al hermano pueblo bolivariano de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

sábado, 27 de abril de 2019

Lista de entidades cubanas a las que USA prohíbe realizar transacciones


El Departamento de Estado ha publicado una actualización de su Lista de entidades restringidas y sub-entidades asociadas con Cuba (Lista restringida de Cuba) prohibiendo transacciones financieras directas con las mismas según el Reglamento de Control de Activos Cubanos (CACR). Esta Lista restringida de Cuba también se considera durante la revisión de las solicitudes de licencia presentadas a la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio de conformidad con el Reglamento de Administración de Exportaciones (EAR), en un nuevo paso para acrecentar su guerra económica contra la Isla.
El listado de entidades y sub-entidades aparece en una notificación titulada “Updating the State Department's List of Entities and Subentities Associated With Cuba (Cuba Restricted List)” incluyendo al MINFAR y al MININT cubanos, cinco holdings, así como una diversidad de entidades como hoteles, tiendas, compañías de viaje, etc.
Estas acciones arbitrarias reciben el repudio del gobierno y pueblo de Cuba, así como de todos aquellos inversionistas foráneos y sus países, dado su carácter prepotente y extraterritorial.

martes, 23 de abril de 2019

Otro fiasco en el intento de criminalizar a Cuba y a Venezuela Bolivariana.


Como ya habíamos advertido en un artículo anterior titulado Otro desesperado intento USA contra Cuba y Venezuela, un ridículo informe elaborado por  la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) y el Tribunal Supremo de Venezuela en el Exilio, trata de satanizar a Cuba y a Venezuela sobre la base de las siguientes tesis principales: a)  en Venezuela existe un estado fallido controlado por un grupo criminal vinculado al narcotráfico y al terrorismo transnacional, implementado por Cuba, b) la entrega por parte del gobierno venezolano de la independencia nacional a Cuba que ha establecido allí un modelo moderno de dominación colonial, c) este esquema de dominación, supuestamente, comete de forma continuada crímenes de lesa humanidad, como son la tortura y el genocidio por la actual hambruna y desastre humanitario que azota a la población, sumado a la violación de los DDHH y la inseguridad ciudadana, d) la intención de vender a Venezuela como una amenaza a sus países vecinos, e) validación del llamado gobierno constitucional de Juan Guaidó, f) vender la falsa matriz de opinión de que el conflicto interno en Venezuela se internacionalizó desde el momento en que se manifestó una supuesta injerencia cubana dentro de esa nación, a la que se suma actualmente Rusia, así como la total justificación para legalizar una acción armada contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Lo interesante de este manipulado informe es que abre las puertas a acciones contra la nación bolivariana bajo la deformada interpretación de instrumentos jurídicos internacionales tales como la Convención de Palermo de Naciones Unidas contra el crimen transnacional organizado, la resolución adoptada por la Cumbre Mundial de esa organización en 2005: la Responsabilidad de Proteger y lo estipulado en el Artículo 51 (Capítulo VII) de la Carta de Naciones Unidas sobre el derecho de todo estado a la defensa individual o colectiva frente a agresiones armadas de otro país, con los que se busca bendecir una intervención militar contra Venezuela a espaldas del Consejo de Seguridad de la ONU.
Dentro de la estrategia propuesta en el documento  –muchas de las acciones ya están en plena implementación– se contempla sumar a la comunidad internacional al bloqueo del acceso a nuevos recursos financieros y de armamentos, la intercepción de cargamentos aéreos y/o navales y la apertura de un corredor humanitario protegido para llevar alimentos y medicinas para la población. Sin embargo, lo más peligroso de este documento es que sus autores apuestan por  el uso de la fuerza e incluso la amenaza de uso de la fuerza dejando a un lado una solución negociada. Al respecto, destaca: “Para obtener éxito en una negociación es necesario que la otra parte se convenza de que no tiene a su alcance una “Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado”. Las promesas de amnistía y desbloqueo de cuentas bancarias no son tan persuasivos como preservar la vida. Retirar de la mesa el uso de la fuerza –incluso la amenaza de usarla– solo favorece la reticencia a toda negociación genuina. La pública exclusión previa de esas opciones no contribuye a crear incentivos para que el ejército reconsidere su lealtad al actual régimen criminal”.
Los autores del informe, el cual fue entregado el 19 de abril, hace apenas cuatro días, al Congreso norteamericano, particularmente a Rick Scott y Marco Rubio, tiene como propósito recrudecer la guerra mediática contra Venezuela mediante dos premisas básicas: No es posible llegar a un acuerdo negociado con el régimen venezolano sin hacerles sentir miedo creíble a las consecuencias de su rechazo. El uso exclusivo de sanciones económicas no resolverá el fin de la usurpación. (…) Pero la idea de que Maduro puede sostener una guerra prolongada en Venezuela y la región por medio irregulares tiene más que ver con un mantra de propaganda que con la realidad.
Para justificar su agresión inmediata a Venezuela minimizan el costo en vidas y la justifican arguyendo que “solo el pasado año, produjo 23.047 muertes violentas (en comparación con 2.640 en Afganistán en el mismo periodo) –sin contar las miles de muertes como resultado de la hambruna y falta de medicamentos.” A la par comparan el supuesto éxodo de venezolanos como superior al ocasionado en Siria por la guerra, presentándolo como una amenaza a las naciones vecinas.
Otra justificación para la agresión militar es argumentar que la comunidad internacional ha distorsionado el uso de la fuerza contra Venezuela ya que, según los autores, el uso de la fuerza no presupone exclusivamente el empleo de tropas terrestres y ocupaciones prolongadas. Para ellos resultaría más práctica la realización de golpes quirúrgicos contra objetivos gubernamentales y/o implementar zonas de vuelo restringidas para supuestamente proteger entregas de ayuda humanitaria, a la par que usar tropas de élite de gran movilidad que desarrollen acciones selectivas contra los partidarios de Maduro y, lógicamente, la eliminación personalizada de la dirigencia bolivariana mediante ataques con drones y atentados.
Equiparar el uso de la fuerza solo a acciones en gran escala con desembarcos y ocupaciones prolongadas solo tiene el propósito de confundir a incautos y neutralizar a los que desean alguna acción decisiva para sacar del poder a una pandilla de facinerosos que no se marcharán por voluntad propia.
Una gran parte del trabajo de los autores está encaminada a demostrar la presencia de fuerzas especializadas de corte militar y de contrainteligencia desplegadas dentro de las FANB y organismos institucionales, para lo cual acuden a supuestos “expertos” que, como el general venezolano Antonio Rivero y el coronel Julio Rodríguez Salas, se desviven en tratar de desnudar una supuesta presencia militar cubana en Venezuela. Asimismo usaron como fuentes al ex ministro del interior y defensa boliviano, Carlos Sánchez, y el experto norteamericano Douglas Farah.
Los autores de este informe fueron los ya destacados anticubanos Juan Antonio Blanco quien tiene un largo historial al servicio de los enemigos de Cuba y Venezuela al haber fungido como Director de Programas Latinoamericanos de Human Rights Internet, Director Asociado Visitante del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida, y luego como Director Ejecutivo del Centro de Iniciativas para América Latina y el Caribe de Miami Dade College trabajando últimamente como Director Ejecutivo de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC); Rolando Cartaya quien ha estado vinculado a Radio Martí y a otras entidades encargadas de llevar a cabo la guerra mediática anticubana desde EEUU; Luis Domínguez, connotado fabricante de mentiras sobre revolucionarios cubanos dedicados a la gobernabilidad y a funciones de defensa de nuestro Estado a través de del foro “Secretos de Cuba” y del blog “Cuba al Descubierto”; por último el venezolano Casto Ocando, quien se ha dedicado a inventar supuestas investigaciones de dudosa credibilidad sobre el gobierno bolivariano.
Detrás de este intento, en gran parte obtenido de fuentes públicas dedicadas a la guerra ideológica contra nuestras dos naciones, basado también en las especulaciones de traidores venezolanos y de dudosos expertos en temas de seguridad hemisférica, se pretende ofrecer a la ultraderecha reaccionaria en el Congreso USA y a los halcones aupados por la administración Trump, de un nuevo instrumento para tratar de vulnerar y desvirtuar los vínculos solidarios entre las dos grandes patrias de Bolívar y Martí, azuzar a una guerra de consecuencias incalculables y a reforzar el hegemonismo norteamericano en la región.

jueves, 11 de abril de 2019

Otro desesperado intento USA contra Cuba y Venezuela


Patrocinado por el InterAmerican Security Watch, en coordinación con la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) –especie de tapadera pública de la terrorista Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA)– y el Tribunal Supremo de Venezuela en el Exilio, se llevará a cabo mañana otro show mediático contra Cuba y Venezuela dentro del marco de la guerra mediática y la lawfare contra estas naciones, una conferencia en el Capitol Hill, con sede en 2200 Rayburn House Office Building, 45 Independence Ave SW, Washington, DC 20515, nombrada con el ridículo nombre de Presentación del Informe “Cubazuela: Crónica de la invasión cubana”.
De acuerdo con los organizadores, este informe se presenta como “un primer estudio en profundidad del alcance y la amplitud de la función de la Cuba de Castro en el desastre humanitario continuo y la crisis política en Venezuela.” Obviamente, este adulterado dossier es una manipulación basada en supuestos informes de inteligencia, declaraciones de militares desertores y todo tipo de falacias fabricadas y malintencionadas de dudoso origen.
El panel estará conformado por  Miguel Ángel Martín, Presidente del Tribunal Supremo de Venezuela en el Exilio; Hugo Acha, Director de Investigación, FDHC; General Antonio José Rivero, ex militar venezolano; y José R. Cárdenas como moderador.
A todas luces, este nuevo evento encaja en el esfuerzo de la actual administración Trump, junto a sus desesperados halcones de turno, para lograr la satanización de las Revoluciones Cubana y Bolivariana y propiciar el aislamiento diplomático de las mismas y justificar sus actuales y futuras acciones agresivas y provocadoras. Son perros landrando desde la lontananza.

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