La vida de John T. Downey cambió para siempre el 29 de noviembre de
1952 cuando el avión en el que viajaba este agente de la CIA fue abatido
por el Ejército chino. Downey tenía 22 años y allí empezó su largo
calvario: estuvo preso durante 20 años, tres meses y 14 días en China.
Es el prisionero de guerra que más tiempo ha pasado encarcelado de la
historia de Estados Unidos. Tras su liberación, reconstruyó su vida:
estudió Derecho, entró en política y trabajó como juez en su Connecticut
natal. En ese Estado al noreste de EE UU, falleció el lunes a los 84
años víctima de un cáncer.
Su muerte vuelve a aflorar uno de los mayores fiascos de la agencia
de inteligencia. Y la historia de resistencia y superación de Downey y
Richard Fecteau, otro agente de la CIA que estuvo encarcelado un año
menos. “Nunca se debilitó, ni se lamentó”, afirmó el lunes Fecteau, de
87 años, al recordar la fortaleza mental de su compañero durante el
cautiverio.