
La abogada
estadounidense Kimberley Motley, detenida en La Habana cuando pretendía ofrecer
una conferencia de prensa sobre la aparente situación de dos
contrarrevolucionarios –Danilo Maldonado “El Sexto” y Eduardo Cardet– realizó
un show mediático que, a todas luces, fue organizado previamente como un acto
de provocación contra el gobierno cubano y la legislación vigente en el país.
Pretendiendo ser, indistintamente abogada defensora pro bono de Maldonado o
asesora de su defensa según diversas fuentes, violó directamente las leyes
cubanas al no tener permiso oficial para ejercer tal desempeño. Aún, según
declaraciones realizadas ayer, intenta
permanecer en su dudoso intento de presionar y provocar a las autoridades
cubanas en apoyo a elementos contrarrevolucionarios internos, lo cual
constituye una flagrante violación de nuestra soberanía.