Uno de cada 30 niños en Estados Unidos
no tiene hogar, una cifra que ha alcanzado un máximo histórico y que se
debe a la alta tasa de pobreza en el país, junto a los elevados precios
de la vivienda y el impacto de la violencia doméstica.
Según el informe “Los marginados más jóvenes de Estados Unidos”, publicado hoy por el Centro Nacional de Familias
Desamparadas, cerca de 2,5 millones de niños estadounidenses eran personas sin hogar en algún momento de 2013.
La cifra se basa en el último recuento del Departamento de Educación,
que calcula que 1,3 millones alumnos de escuelas públicas no tienen
casa, y en sus estimaciones sobre el número de niños sin hogar en edad
preescolar.