La aprobación popular del
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha situado por debajo del
40 %, su punto mínimo desde que accedió al cargo en 2009, según una
reciente encuesta que pone también de manifiesto la división de los
estadounidenses en materia de inmigración.
“Exceptuando a los electores nacidos después de 1985, la aprobación de Obama está hundida a niveles submarinos”, así resumió la situación Timothy Malloy, director adjunto del estudio, realizado por la Universidad de Quinnipiac (del estado de Connecticut, en el noreste de EE.UU.).
Con una oposición a la gestión presidencial del 54 % y una aprobación del 39 %, Obama se sitúa solo un punto por encima de su mínimo histórico de popularidad (38 %), registrado en diciembre de 2013.