Al menos cuatro niños sirios
han muerto durante los ataques aéreos perpetrados por Estados Unidos la
noche del miércoles en la ciudad de Harem, en la provincia noroccidental
de Idlib, informaron el viernes activistas sirios.
Las mismas fuentes enviaron una foto de dos de los niños, cubiertos de sangre y polvo, a la agencia británica de noticias ‘Reuters,’ y aseguraron que los otros murieron en los ataques realizados por aviones norteamericanos en suelo sirio.
En esa fecha, Estados Unidos había realizado varios bombardeos que acabaron con algunos terroristas en las provincias de Idlib y Alepo (noroeste), pero esas ofensivas también dejaron un número de víctimas mortales entre la población civil.
La portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Jen Psaki, no hizo comentarios sobre la autenticidad de la foto o si los niños perecieron como consecuencia de los bombardeos de Washington.