Los secretos del ex presidente estadunidense Richard Nixon no estaban
tan bien guardados como parecía. Ayer, la Biblioteca y Museo
Presidencial de Richard Nixon hizo públicas varias grabaciones sobre
conversaciones secretas del ex mandatario durante su etapa en la Casa
Blanca.
En las primeras horas después de que Nixon pronunció su primer discurso
nacional importante sobre Watergate, dos hombres que después serían
presidentes lo llamaron telefónicamente para expresar su apoyo: Ronald
Reagan y George H. W. Bush, señaló el diario The Washington Post en
referencia a esas grabaciones.
Se trata de un total de 94 cintas con más de 340 horas de audio que
cubren un periodo que va desde el 9 de abril de 1973 al 12 de julio de
ese mismo año y en las que se escucha a Nixon analizar temas que van
desde la situación en Vietnam, las relaciones con la Unión Soviética y
el caso Watergate.
El 30 abril de 1973 Reagan y Bush se comunicaron con Nixon para decirle
que estaba “jugando un papel importante al sortear el escándalo tras el
allanamiento de la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata en el
complejo de oficinas Watergate, en Washington.
La breve conversación telefónica que mantuvo con el entonces gobernador
de California, Ronald Reagan, quien en 1981 se convertiría en el
cuadragésimo presidente de EU fue retomada en varios portales
extranjeros, pues se nota a un Reagan “seguro de fincar su futuro”,
afirmó por su parte el diario The New York Times.
En dicha conversación Reagan, desde Los Ángeles, le aseguró a Nixon que
su “corazón” estaba con él por todo lo que estaba pasando y le confirmó
su apoyo.
Quería que supieras que estás en nuestras oraciones”, le dijo Reagan a un agradecido Nixon.
“Esto también pasará”, indicó Reagan a un Nixon que tranquilo concluyó con un “todo pasa”.
El caso Watergate, destapado por el diario The Washington Post, reveló
el robo de información confidencial en la sede del Comité Nacional
Demócrata para ser utilizado por la campaña de reelección de Nixon,
quien finalmente se vio obligado a renunciar a la Presidencia en 1974.
Richard Nixon, fallecido en abril de 1994, es el único de los 44
presidentes de la historia de Estados Unidos que ha dimitido de su
cargo.
Esa misma noche, Bush, quien había sido nombrado presidente del Comité
Nacional Republicano, llamó a Nixon para decir que había visto el
discurso con “gran orgullo”.
Nixon se mostró enojado y se quejó con Bush por la reacción de los comentaristas de televisión.
Video: http://www.youtube.com/watch?v=2c4DBXFDOtg&feature=player_embedded
Al tiempo que fueron grabadas esas conversaciones durante el periodo
presidencial de Nixon (1969-1974), en México Gustavo Díaz Ordaz y Luis
Echeverría ocuparon la Presidencia en México, el primero de ellos de
1964, mismo que observó su llegada al poder en Estados Unidos y el
segundo de 1970 a 1976, quien fue testigo del escándalo del Watergate y
la ruina política de Nixon.
Durante los mandatos de Echeverría y Nixon, ambos presidentes se reunieron en dos ocasiones en junio de 1972 en la Casa Blanca.
Las relaciones bilaterales entre ambos países en este periodo son
descritas como prioritarias para el gobierno mexicano aunque surgió una
controversia respecto de un tratado sobre el uso de aguas en el río
Colorado, en el que se alegaba la apropiación indebida de las aguas
drenadas por parte de Estados Unidos.
Buscó distensar su relación con la Unión Soviética
Una de las cintas difundidas ayer sobre las conversaciones del ex
presidente estadunidense Richard Nixon evidencia la relación que esté
mantuvo con el líder soviético Leonid Brezhnev antes de una cumbre en
junio de 1973.
Nixon y Brezhnev se reunieron con sólo un intérprete durante una hora el
18 de junio de ese año y conversaron sobre temas personales, incluyendo
a sus familias.
La conversación tuvo lugar antes del inicio de una histórica cumbre de
siete días que formaba parte de la estrategia general de la distensión
de Nixon con la Unión Soviética.
Hay que reconocer que nos dirigimos a las dos naciones más poderosas y
si bien de manera natural en las negociaciones tenemos algunas
diferencias, es esencial que trabajemos juntos”, le dijo Nixon a
Brezhnev.
Si decidimos trabajar juntos, podemos cambiar el mundo. Esa es mi
actitud al entrar en estas negociaciones”, afirmó el ex mandatario
estadunidense.
Cintas publicadas anteriormente muestran a Nixon como un hombre
paranoico que no tenía miedo de usar tácticas sin guantes para aplastar a
los enemigos, destacó The Washington Post.
Por Excélsior
Tomado de http://www.zocalo.com.mx