Un administrador de servicios de una naviera egipcia fue condenado a
10 años de cárcel y dos oficiales de los servicios de inteligencia
israelíes a muerte, anunciaron medios oficiales hoy.
Los espías de Tel Aviv, condenados en ausencia y cuyas identidades no
se revelan, obtuvieron de Mohamed Alí Abdel Baki datos de movimientos
navales en la ciudad portuaria norteña de Port Said y en el canal de
Suez, la estratégica vía que une a los mares Rojo y Mediterráneo.