
Los días previos a la invasión
mercenaria por la bahía de Cochinos, en abril de 1961, la Agencia
Central de Inteligencia de Estados Unidos, intentó realizar un número de
acciones agresivas en Cuba, con el propósito de desestabilizar el orden
interior en la isla, en apoyo a la "Operación Pluto", como fue
denominada la aventura de Playa Girón.
Una de esas acciones ocurrió el 8 de
abril de 1961 cuando medio centenar de mercenarios pretendieron
desembarcar por la costa norte de la entonces provincia de Oriente,
próxima a la localidad de Moa, para destruir la planta de níquel
existente en ese lugar, y que había sido propiedad norteamericana.
En una llamada "Operación Pinar" el grupo de mercenarios encabezado por José Ignacio Rosco Bermúdez e integrado entre otros, por los traidores a la revolución Jorge Sotús y Pedro Díaz Lanz, utilizó para su fin tres yates artillados y el buque de cabotaje Cacique, suministrados por la CIA.
En una llamada "Operación Pinar" el grupo de mercenarios encabezado por José Ignacio Rosco Bermúdez e integrado entre otros, por los traidores a la revolución Jorge Sotús y Pedro Díaz Lanz, utilizó para su fin tres yates artillados y el buque de cabotaje Cacique, suministrados por la CIA.