El Tribunal Militar Permanente
de El Líbano sentenció el miércoles a seis años de prisión a un empleado
de la compañía de telefonía móvil Alfa y revocó su ciudadanía por
espiar para el régimen de Israel.
El ingeniero Tareq al-Rabaa fue detenido y encarcelado en julio de 2010 por los servicios de seguridad libaneses, tras acusarlo de espiar por órdenes del régimen israelí.
Tras su arresto, el entonces ministro de Telecomunicaciones de El Líbano, Charbel Nahas, afirmó que Al-Rabaa era “experto hasta en los mínimos detalles de la compañía Alfa".
Al-Rabaa trabajaba en el departamento de mantenimiento de la citada compañía desde su creación en 1996.