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martes, 22 de octubre de 2013

LA IMPORTANCIA DEL PRESIDENTE MADURO, SU DIMENSIÓN



Todo tiempo revolucionario tiene un punto central o punto de fuerza, aquel donde confluyen todas las tensiones, las líneas de fuerza, el punto que sostiene toda la estructura. Allí se decide el futuro del proceso, o se puede decir más directo, el futuro de ese punto es el destino del proceso.

El punto central tiene la fuerza que le confieren las masas que lo apoyan. El punto central, el líder, es el reflejo de la masa que lo apoya y de su capacidad para defenderlo y seguirlo. El líder y el pueblo son un solo destino, la suerte de uno es la suerte del otro, la dimensión de uno es la dimensión del otro. En este sentido, el Presidente Maduro tiene la dimensión, la grandeza, que tiene el pueblo que lo apoya, y son grandes en la medida que los dos representan la causa, la idea justa, que construye gigantes: ¡El Socialismo! Esa es la trilogía que hace invencible a la Revolución: Masa-Líder-Socialismo.

Los oligarcas aprendieron de la Chile de Allende, saben que el golpe debe primero derrotar al punto central, después las circunstancias los favorecerán, todo les será más fácil para aplastar la resistencia menguada.

Por eso enfilan contra el Presidente Maduro, lo desprestigian, deforman su imagen, siembran rumores. Su estrategia es aislarlo del resto del proceso, fragmentarnos. De esta manera, al convertirlo en una pieza suelta cuya suerte sólo a él le afecta, dejan a la sociedad, a los humildes, sin rumbo, sin punto central, sin líder. En ese instante todo estará preparado para acabar con la Revolución y surgirán los monstruos que permanecen al acecho.

La oligarquía hoy nos amenaza con un golpe, el convertir a las elecciones en plebiscito, en referéndum revocatorio, eso les proporciona la excusa para el zarpazo. Buscan yugular a la Revolución, enfilan sus dardos contra el punto central de la Revolución, contra el Presidente Maduro, saben que su salida es un duro golpe al proceso, los colocaría a ellos en una situación de ofensiva de la cual la Revolución pasaría años para recuperarse.

Frente al ataque oligarca, que es continuidad del asesinato al Comandante Chávez, son los mismos actores, los mismos motivos, el mismo plan, la misma canallada, frente a ese ataque, y sobre todas las divergencias, debemos apoyar a Maduro y al Socialismo, binomio que hace gigante al pueblo y a su líder, los fusiona en un solo horizonte. Que el oligarca "godo malandrín" sepa que lo que es contra el Presidente Maduro es contra todos nosotros, que el Presidente no está sólo.

Hoy no es momento para lo subalterno, para detenernos en buscar culpables de las fallas del pasado, de los errores y las ofensas, todo es secundario frente a la necesidad de salvar a la Revolución de la única manera que eso es posible, defendiendo, cerrando filas con su líder, el Presidente Maduro, y dando pasos concretos hacia el Socialismo.

Ya la oposición pasó a otra fase del golpe, las provocaciones buscan excusas para profundizar, José Vicente alerta que preparan atentados para crear las condiciones para el zarpazo, retan la autoridad del Estado. El desenlace se acelera al ser desenmascarado. Llegó la hora de la épica, de defender a la Revolución de los que se ponen al margen de la ley amparados en una interpretación cómoda de la Constitución. Llegó la hora de la Ley de todas las leyes: la defensa de la Revolución, del gobierno revolucionario. Nada, ninguna ley puede amparar ataques, la preparación de un golpe, y a nadie engañan quienes prepararon el golpe de abril con las mismas artimañas, ya los conocemos…



Por Toby Valderrama y Antonio Aponte


@elaradoyelmar

(21-10-2013) EL ARADO Y EL MAR

domingo, 6 de octubre de 2013

La manipulación actual de la derecha venezolana

Yul Jabour asegura que no hay paranoia presidencial sino conspiración opositora

 “Estamos pasando por una situación coyuntural difícil que lograremos superar, que se están tomando medidas para superar”, recalca el presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional. El legislador advierte que si avanza la desestabilización se perderán todos los logros del proceso liderado por el comandante Hugo Chávez y continuado por el presidente Nicolás Maduro

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Caracas, 6 oct. 2013, Tribuna Popular TP.- La expulsión del país de tres funcionarios de la Embajada de Estados Unidos (EEUU) en Caracas marcó, sin duda, la agenda política de esta semana. El presidente Nicolás Maduro explicó que los tres fueron echados de Venezuela por participar en actividades conspirativas, a lo que la oposición replicó con el señalamiento de que el Gobierno Nacional estaba “paranoico” y volvió de nuevo a poner el dedo en la eventual falta de un alimento o un bien en el mercado.

A quienes se molestan porque a lo mejor no encuentran un producto (como la leche o el papel tualé), el diputado Yul Jabour, presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional y militante del Partido Comunista de Venezuela (PCV), les responde que “detrás de estos planes hay intereses que, si se lograran desarrollar, llevarían a nuestro país a una situación en la que perderíamos los avances de la Revolución Bolivariana”.

Jabour recuerda que la Revolución ha invertido más de 500 mil millones de dólares en la política social. “Hoy existe una redistribución más equitativa de las riquezas petroleras” en todo el país, destaca. Todo esto se revertiría “si se avanzara con el plan desestabilizador” que es financiado por diversos sectores, alerta.

Las venezolanas y los venezolanos “debemos poner en una balanza estos 14 años de Revolución, no lo que ha pasado en los últimos 6 meses. El balance es de todo un proceso. Estamos pasando por una situación coyuntural difícil que lograremos superar, que se están tomando medidas para superar. Eso no puede revertir los avances logrados con la Revolución Bolivariana”, precisa.

El proceso bolivariano, aparte de los beneficios económicos, ha permitido dar “un salto cualitativo en la conciencia del pueblo, que debe permitir entender cuáles son los peligros y cuáles son las amenazas en contra de nuestra patria”.

¿PARANOIA?

¿Es paranoia lo que muestra el Mandatario al hablar de una conspiración e, incluso, de planes de magnicidio, preparativos para un golpe de Estado e inexplicables fallas en el avión presidencial? ¿O es una advertencia con profundas bases en la realidad? “Ha habido señalamientos y ha habido pruebas que ha presentado el ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, con uno de los escenarios, el del magnicidio”, sentencia.

El del magnicidio es “un primer escenario que cobra fuerza con estos indicios que ha recopilado la inteligencia venezolana, que ha denunciado en reiteradas oportunidades el presidente Nicolás Maduro y que estos sectores hoy tratan de banalizar, tratan de tergiversar estos hechos, tratan de darle poca importancia para desestimar cualquier denuncia y que el Gobierno revolucionario vaya perdiendo credibilidad”.

Jabour sostiene que la estrategia es la banalización de las denuncias “para, al final, lograr que el Gobierno y las u los dirigentes de la Revolución Bolivariana dejen de tener credibilidad y así ir desmoralizando a nuestro pueblo frente a un escenario de extrema importancia como el que se desarrolla en este momento en el país” y que tiene los comicios del 8 de diciembre como un evento de gran importancia.

-¿Por qué un ciudadano común creería que Estados Unidos está tan metido en las cosas que hace la oposición en nuestro país?

-Porque ha habido una serie de elementos que han sido presentados al pueblo venezolano que así lo demuestran. Ha habido declaraciones, pruebas, documentos que han surgido del seno del mismo Gobierno norteamericano y otros, que han surgido de denuncias hechas por voceros, que indican que ellos han tenido una política injerencista contra Venezuela.

El legislador recuerda la participación estadounidense en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002. Rememora que quien hoy es secretario de Estado de EEUU, John Kerry, denunció que su país tuvo las manos metidas “sobre la participación de la Administración Bush en el golpe de Estado”. También remarca que las embajadas de EEUU “han servido como núcleos políticos para generar todo el desarrollo de una política de golpe de Estado y de desestabilización en contra de gobiernos antiimperialistas, en contra de gobiernos que no responden directamente a la política hegemónica del imperialismo norteamericano”.

Desde 1798 hasta el presente, estima Jabour, “no ha habido un año” sin intervenciones estadounidenses en América Latina, asevera. “No hay un año en el que no haya habido una acción política contra un gobierno legítimo, contra cualquier gobierno que no responda a sus intereses”, recapitula. Del presente, cita las acciones contra José Manuel Zelaya en Honduras (2009) y Fernando Lugo en Paraguay (2012), además del supuesto paro policial en Ecuador (del que se cumplieron tres años el 30 de septiembre) y la media luna en Bolivia.

DOMINIO IMPERIAL

“Si nosotros hacemos una clasificación cronológica, no ha habido un año sin agresiones” de Estados Unidos contra el continente y los gobiernos progresistas, sin contar las que ha tenido el pueblo cubano durante décadas”, enfatiza.

-Pero todavía hay gente a quien le cuesta creerlo. Le cuesta asociar eso con Estados Unidos, con una política imperial.

-Porque en nuestro país el dominio del imperialismo norteamericano durante décadas fue bastante fuerte, responsabilidad de gobiernos apátridas que eran instrumentos del imperialismo para ejecutar su política, y que condenaron a nuestro pueblo a la dominación; que crearon una infiltración cultural, una transculturación de la sociedad venezolana que no es fácil superar. Es un problema de concienciación, de formación, de desarrollo, aunque el pueblo ha elevado sus niveles de conciencia con la llegada del comandante Chávez.

-¿Es eso lo que impide que se vea la relación de una manera tan clara?

-Eso por una parte. Otros tiene intereses directos y por supuesto defienden esa política y tergiversan estas denuncias, las banalizan y tergiversan las acciones del imperialismo contra nuestros países. Por eso, por un lado hay la falta de conciencia, y por otro, los intereses de empresarios y sectores ligados a las trasnacionales que son funcionarios de ellos, que reciben dinero, que reciben financiamiento, que reciben orientación. Cuando ves, están entrelazados.

La conversación con el Correo del Orinoco transcurre el mismo día cuando la bancada bolivariana en el Poder Legislativo -por solicitud de Jabour- aprobó un acuerdo en respaldo a la decisión del Jefe del Estado de expulsar a tres funcionarios de EEUU por desarrollar actividades conspirativas en el país. En el debate, parlamentarios de la oposición vinculados con sectores empresariales, incluida Fedecámaras, defendieron esas políticas, y sobre eso llama la atención el diputado comunista.

“Esa es la agudización de la lucha de clases, y se expresó hoy en la Asamblea Nacional. Los sectores económicos de la burguesía fueron los que hoy (martes) defendieron al imperialismo”, acota. “Lo han defendido históricamente y hoy lo defienden”. Eso “agudiza la contradicción principal de nuestro pueblo, entre nación-imperialismo”, y “tenemos que trabajar para que esa contradicción se resuelva en favor de nuestro pueblo”.

Para ello, añade Jabour, “nuestro pueblo tiene que participar de manera organizada en la defensa de la patria”, lo que involucra “a los partidos políticos de la Revolución, a los movimientos sociales, a las trabajadoras y a los trabajadores, a la intelectualidad revolucionaria”. Hoy, insiste, “hay un objetivo estratégico” que es “defender la patria, como lo estableció el comandante Hugo Chávez en el plan de la patria cuando dijo que nuestro bien más preciado es haber logrado la independencia, independencia que debemos defender y consolidar”.

El dirigente del PCV retoma las palabras del mismo Chávez: “Los cimientos de haber recuperado la soberanía hasta ahora no nos permiten establecer que eso es irreversible. Hay que fortalecerlo para que realmente se convierta en un proceso irreversible, que la soberanía no esté en peligro. Hoy nuestra soberanía todavía está en peligro, porque sectores apátridas defienden una política intervencionista, defienden una política injerencista”.

Para Jabour, la esencia del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, independientemente de las diversas visiones sobre el socialismo, es mantener la unidad “en torno a la defensa de la patria”. Admite que es “un proceso en construcción” y que no es fácil alcanzarlo, pero “hemos avanzado en este largo camino”; prueba de ello es que el GPP “ha trascendido lo coyuntural, ha trascendido las elecciones”.

POSICIÓN APÁTRIDA

El término apátrida se ha utilizado, en la contienda política venezolana de los últimos años, como la mejor forma de describir a quienes prefieren que la nación sea controlada por intereses foráneos antes que por la Revolución. Jabour asevera que está muy bien utilizado, y marca la diferencia entre quienes democráticamente no comparten el proceso de cambios y quienes, por el contrario, pretenden derrocarlo por la fuerza.

La dirigencia opositora “ha tenido una posición completamente apátrida a lo largo de estos años. No ha habido una acción del imperialismo que no hayan defendido; siempre tratan de banalizar, de minimizar, de tergiversar cualquier acción del imperialismo en contra de nuestro pueblo, en contra de nuestro Gobierno. Siempre ha sido así”. Se trata de “un grupo que ni siquiera defiende los intereses de su gente, porque los intereses de la oposición tampoco están con el imperialismo norteamericano. Hay gente clase media, gente de los sectores populares” que “no está con los intereses del gran capital”.

-¿Hay condiciones objetivas y subjetivas que faciliten esa injerencia?

-Estamos atravesando un momento difícil, porque no está el comandante Chávez. Hay que reconocer todos los esfuerzos que está haciendo el presidente Nicolás Maduro, que son inmensos, que está trabajando de manera sobrehumana, pero el liderazgo de Chávez era un elemento que unificaba a todos los sectores revolucionarios y hoy no lo tenemos. Eso, en sí mismo, es una dificultad. Sin embargo Maduro está haciendo un gran esfuerzo: no duerme y visita todo el país.

CERRAR FILAS EN BOLÍVAR

El presidente Nicolás Maduro denunció esta semana que los planes de los funcionarios de Estados Unidos estaban centrados en el estado Bolívar, por concentrarse allí la riqueza eléctrica (casi 70% de la generación) y minerales estratégicos; incluso, planteó que el régimen estadounidense pretendía convertir Bolívar en otro Bengasi.

En el Gabinete “deben tener un análisis de las condiciones objetivas y subjetivas para que un plan de estos funcione”, señala Yul Jabour. En la entidad sureña confluyen factores como la confrontación con un liderazgo sindical, el hecho de ser un estado fronterizo y con muchos recursos.

Surge, inmediata, la comparación con el conflicto sembrado en Homs (Siria), zona que los sediciosos sirios tomaron para constituir un enclave que diera pie a una suerte de “gobierno” paralelo que derrocara al presidente constitucional. El diputado bolivariano describe las condiciones que hicieron de Homs el sitio ideal para la conspiración contra Siria: “Es un territorio que tiene frontera con Líbano, por donde se hizo el ingreso de armas y mercenarios. Si los conspiradores logran meter mercenarios y armas por la frontera con Brasil, grupos paramilitares, podría ser una situación difícil”.

Sin embargo, Jabour considera que en este momento “no hay condiciones para que ellos hagan eso” en Venezuela, pero “hay que hacer el alerta e incrementar la organización”, la conciencia, la articulación de todas las fuerzas “frente a este peligro que estamos atravesando”.

Fuente: Correo de Orinoco

Tomado de Tribuna Popular

http://prensapcv.wordpress.com

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