Los compradores adquirieron hasta 10 fusiles a $1.000 dólares cada uno, algunos a manera de inversión.
Tres días después de anunciada la prohibición de importar los
fusiles Ak-47 debido a las sanciones impuestas a Rusia por su
participación en el conflicto con Ucrania, los coleccionistas y
compradores de armas salieron y arrasaron con todo el inventario.
Según reportó el periódico Washington Post, los fusiles
AK-47 de fabricación rusa se agotaron porque algunos compradores piensan
que EE.UU. busca prohibir esas armas de manera permanente.
Algo similar sucedió cuando se discutía en el Congreso las
restricciones para el uso de armas, luego de la matanza en una escuela
primaria en 2012 cuando las armerías se quedaron sin armas ni
municiones, pese a que la ley nunca se aprobó.
El diario reportó que la empresa importadora Atlantic Firearms,
localizada en Bishopville, Maryland, está trabajado a toda máquina para
cumplir con los pedidos de los clientes y que ya el producto está
agotado.
Señaló también que algunos clientes compraron de ocho a 10 fusiles por un valor de $1.000 dólares cada uno.