El caos volvió a las calles de Ferguson después de que un jurado
investigador decidió no acusar formalmente a Darren Wilson en la muerte
de Michael Brown, un fallo que enfureció a los manifestantes que
incendiaron coches y edificios y saquearon negocios en la zona donde el
joven negro desarmado falleció el pasado agosto a manos de un agente
blanco.