"Apoyamos completamente al gobierno de la región autónoma especial de
Hong Kong para tratar este problema", declaró la portavoz del
ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hua Chunying.
"Nos oponemos a todas las acciones ilegales en Hong Kong", afirmó.
Horas antes, el jefe del gobierno hongkonés, Leung Chun-ying, exigió el fin inmediato de las manifestaciones.
Los manifestantes prodemocracia han prometido seguir ocupando el
centro de este importante centro financiero mundial, mientras el
gobierno de Pekín no cumpla las promesas políticas hechas cuando Londres
le devolvió este territorio en 1997.
Los manifestantes reclaman en particular un sufragio universal sin
cortapisas, y se niegan a que en 2017 Pekín mantenga el control sobre
los candidatos a jefe del gobierno local.