La Policía de Estados Unidos utiliza “un almacén especial” en la ciudad
de Chicago, en el estado de Illinois, norte del país, como prisión clandestina
para llevar a cabo interrogatorios y aplicar diferentes métodos de tortura
contra los detenidos, reveló el miércoles el diario británico The Guardian.
Los agentes de
policía emplean este almacén, denominado “sitio negro”, para mantener a los
detenidos fuera de sus bases de datos, golpearlos, encerrarlos con grilletes
durante “periodos prolongados” y evitar que tengan acceso a asesores legales
hasta por 24 horas. Incluso niños de tan solo 15 años han sido sometidos a
estas prácticas brutales.