El anuncio de Hamás de que ha detectado un delfín espía en aguas de Gaza,
supuestamente enviado por Israel dentro de su guerra de inteligencia
contra los islamistas, no es un caso aislado. Los animales han sido
usados en más de una ocasión para el espionaje, de forma más o menos
fructífera, más o menos estrambótica. Los casos están a medio camino
entre el misterio de una película de 007 y la leyenda urbana.