miércoles, 20 de junio de 2018

Propuesta 2020, otro vano intento contra la constitucionalidad en Cuba


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El contrarrevolucionario Manuel Cuesta Morúa, devenido en cabecilla de auto titulado partido Arco Progresista y promotor de la subversiva iniciativa “Otro 18”, se encuentra enfrascado –bajo la subvención de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la tutela directa del senador Marco Rubio–  en continuar su accionar anticubano que lo ha llevado a ocupar espacios en organizaciones de poco impacto dentro del pueblo como lo es el de ser coordinador de la Plataforma “Nuevo País”, así como impulsor de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD), intento fallido de eliminar las agudas contradicciones internas que afectan a la contrarrevolución interna viciada por las luchas protagónicas y el acaparamiento desmedido de las ayudas provenientes de sus financistas desde el exterior. No ha tenido escrúpulo alguno de reclamar ante el Senado norteamericano acciones más agresivas contra Cuba como lo es el recrudecimiento del bloqueo y el mantener a toda costa la Ley de Ajuste Cubano.
Sus propuestas a través de las Mesas de Iniciativa Constitucional, apoyándose en la llamada Red de líderes y lideresas comunitarios, se centran en lograr la realización de una reforma electoral y cambios en la Ley Electoral cubana, la eliminación de las actuales Comisiones de Candidaturas, así como la participación directa de los ciudadanos en la elección del presidente de la República.
El nuevo invento impulsado por Manuel Cuesta Morúa a través de la MUAD, denominado proyecto “Propuesta 2020”, usando el eslogan “proponer, entonces votar”, pretende generar un movimiento constitucional para promover la reforma de la Constitución cubana, basado en la “consulta popular” y la pluralidad de partidos. Desconociendo los procedimientos electorales cubanos, pretenden usar a las Mesas de Iniciativa Constitucional para que los ciudadanos sean los que propongan los cambios en la Carta Magna, incluso desde la intimidad de su vivienda mediante el empleo de redes sociales como Twitter y Faceboock. También pretenden usar impresos  que recojan las conversaciones deliberativas sobre seis artículos fundamentales de la actual Constitución que tienen que ver con la soberanía. Asimismo habló en un video sobre la campaña “Cuba en Plural”, que intenta generar una conversación en torno al artículo 5 de la Constitución, que establece que el PCC es la vanguardia dirigente del Estado y la sociedad, alegando que el mismo “discrimina políticamente” a los ciudadanos cubanos.
Toda su intención es la defensa del pluripartidismo, la elección directa del presidente, la eliminación de la Comisión de Candidatura y acabar con el papel dirigente del PCC como vanguardia de la sociedad cubana. Manipulando la posibilidad real del pueblo cubano de discutir y aprobar las reformas constitucionales, Cuesta Morúa pretende erigirse en vocero de ese pueblo con su manida estrategia constitucional. Esa misma viciada visión lo lleva a proponer a una Asamblea Constituyente que, según él, esté integrada por todos los colores políticos de la nación para que cada uno exija, busque, promueva los puntos que no deben faltar, donde se respete la libre expresión, se tenga en cuenta el reconocimiento a los partidos y a las diferentes organizaciones de la  pretendida sociedad civil. Parece ser que este señor desconoce deliberadamente la posibilidad actual de que los cubanos propongan los cambios necesarios que han de hacerse de manera activa e independiente.
El llamado a hacer una nueva Constitución no es otra cosa que tratar de desmantelar el carácter socialista de nuestro estado e instalar en Cuba una democracia representativa de tipo capitalista. Los sórdidos y manipulados  argumentos relacionados con la ausencia de una Ley de Cultos, la aceptación de la doble ciudadanía y el derecho a la herencia de los ciudadanos residentes en el exterior, no son más que tesis para ganar adeptos.
A su vez, la MUAD junto a otro proyecto contrarrevolucionario, Candidatos por el Cambio, así como la llamada Comisión Cubana de Defensa Electoral, pretenden ser jueces parcializados y, por tanto, detractores, sobre el desempeño de los Gobiernos locales y de la gestión de las Comisiones Permanentes de Trabajo elegidas en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Cuesta Morúa cae en su propia trampa con la Propuesta 2020 al invitar a enconados enemigos de la Revolución en el exterior a colaborar en lo que se supone sea la definición fundamental de nuestro futuro.
El pueblo cubano tendrá, en realidad, la última palabra.

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