Conocida como una de las agencias de
espionaje más eficientes, inescrupulosas y letales del mundo, el Mossad,
el servicio secreto de Israel, no ha dudado en apelar al secuestro, al
asesinato y otros crímenes, en aras de los intereses del Estado
sionista. Suele practicar la venganza y zurrarse en la legalidad y la
soberanía de los estados para llevarla a cabo.
El Mossad tuvo
una derrota con la operación La cólera de Dios, destinada a dar muerte
a los palestinos que participaron en la Masacre de las Olimpiadas de
Munich, pues desató una matanza en diversos países, pero no tocó a
ninguno de los realmente involucrados.