Científicos e ingenieros acuden desde hace más de una década a un
rocoso rincón de Utah para hacer expediciones imaginarias a Marte.
Ahora, su trabajo ayuda a impulsar el interés en enviar gente al vecino
de la Tierra.
El centro de investigación cerca de Hanksville está gestionado por la
organización sin ánimo de lucro Mars Society, un grupo activista que
cree que llevar humanos a Marte sería el gran reto de nuestro tiempo. El
grupo no está afiliado con la NASA o el gobierno federal de Estados
Unidos.