La metodología de los alrededor de 200 atentados con explosivos que se
han atribuido a los grupos antisistema en Chile desde 2005 ha sufrido
este lunes un trágico vuelco. Un artefacto ha estallado a plena luz del
día en un centro comercial subterráneo de la capital, Santiago, y, por
primera vez, dejó heridos de gravedad: dos de los 14 que resultaron
atacados. Se trata de la acción anarquista más violenta desde que
regresó la democracia en 1990. "Este es claramente un acto terrorista",
ha señalado la presidenta Michelle Bachelet, que esta tarde ha visitado a
algunos de los heridos.
"Afortunadamente, las víctimas están fuera de riesgo vital. Es un acto abominable y usaremos todo el peso de la ley, porque los responsables de estos actos tendrán que responder. Vamos a tomar todas las medidas para que las personas puedan tener una vida tranquila y en paz", ha indicado la socialista. Pero ha negado que el terrorismo esté instalado en Chile y ha hecho un llamado: "Quiero llamar a la calma: lo que ha sucedido es horrible, abominable, pero Chile es y seguirá siendo un país seguro".
Dos hombres jóvenes instalaron un extintor con pólvora negra en un basurero de un centro comercial subterráneo, ubicado junto a la estación de metro Escuela Militar, donde transitan 120 mil personas a diario. El mecanismo estaba asociado a un sistema de relojería y estalló a las 14.04 hora local, en pleno horario de comida. Algunas de las víctimas son trabajadores de los locales comerciales y otros, transeúntes. Los responsables huyeron en un automóvil Chevrolet desde el lugar de la explosión, una zona del sector oriente de la capital chilena altamente transitada.
"Afortunadamente, las víctimas están fuera de riesgo vital. Es un acto abominable y usaremos todo el peso de la ley, porque los responsables de estos actos tendrán que responder. Vamos a tomar todas las medidas para que las personas puedan tener una vida tranquila y en paz", ha indicado la socialista. Pero ha negado que el terrorismo esté instalado en Chile y ha hecho un llamado: "Quiero llamar a la calma: lo que ha sucedido es horrible, abominable, pero Chile es y seguirá siendo un país seguro".
Dos hombres jóvenes instalaron un extintor con pólvora negra en un basurero de un centro comercial subterráneo, ubicado junto a la estación de metro Escuela Militar, donde transitan 120 mil personas a diario. El mecanismo estaba asociado a un sistema de relojería y estalló a las 14.04 hora local, en pleno horario de comida. Algunas de las víctimas son trabajadores de los locales comerciales y otros, transeúntes. Los responsables huyeron en un automóvil Chevrolet desde el lugar de la explosión, una zona del sector oriente de la capital chilena altamente transitada.