El papa emérito, Benedicto XVI, expulsó a unos 400 sacerdotes durante su pontificado. Francisco ya ha relevado a tres obispos y a un sacerdote.
Elaborar un mapa sobre la incidencia de los escándalos de pederastia
en el seno de la Iglesia Católica no es una tarea sencilla. En los
últimos años se han destapado muchos casos, sobre todo a partir de un
cambio de actitud por parte del Vaticano, que ha pasado de mirar para
otro lado a contribuir activamente a desenmascarar los abusos hacia
menores cometidos por el clero. Pero muchos de estos delitos siguen sin
salir a la luz, bien porque los afectados no los denuncian, o bien
porque las denuncias no pueden ser probadas.