En Europa todos hablan del "problema" de los refugiados pero ni
una palabra se dice sobre las oscuras maniobras que junto a EE.UU. se
tramaron para destruir países "molestos" y colocar gobiernos dóciles a
sus intereses.
En los últimos meses la situación en el Mediterráneo ha servido como un dramático recordatorio de lo que los líderes de Europa han intentado dificultosamente olvidar. La crisis de Siria ha llegado a Europa. Aunque se ha hablado mucho de números y porcentajes de refugiados que cada país puede o no aceptar, no nos olvidemos de que detrás de esos números y las escenas de engañosa emoción de los políticos, se esconde el lado feo de la política mundial.