
La idea de eliminar las emisiones de Press TV de Intelsat apareció
inicialmente en 2012, en un artículo titulado "¿Por qué Obama no prohíbe
el canal iraní Press TV?" por Kenneth R. Timmerman.
El 19 de junio, Intelsat dijo que ya no prestaría más servicios a
los canales iraníes, incluyendo al canal de noticias en idioma inglés
Press TV. La decisión se ha tomado con el pretexto de que la empresa
debe cumplir con las sanciones contra el presidente de la Organización
de la Radio y la Televisión de la República Islámica de Irán (IRIB, por
sus siglas en inglés), Ezatolá Zarqami.
En este artículo, Timmerman teje una enmarañada conspiración, y por
medio de una argumentación que apesta a una mente mal entrenada, llega a
la conclusión de que Press TV está funcionando libremente en los
Estados Unidos y que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC,
por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro debe tomar las
medidas oportunas para cerrar todas las oficinas de Press TV en los
Estados Unidos. En un tono ingenuamente estúpido, advierte que "la
Administración Obama permite que el canal opere en territorio
estadounidense sin licencia y en violación de las normas de las
sanciones de EE.UU., que prohíben las transacciones comerciales con
Irán. Parece ser otro ejemplo de que Obama mima al régimen terrorista".
Un punto que hay que aclarar es que el Sr. Timmerman ignora
oficialmente el hecho de que las sanciones ilegales de Estados Unidos
contra la República Islámica apenas incluyen una prohibición a los
medios de comunicación, a menos que asumamos que la libertad de
expresión es un arma en manos de los occidentales, quienes continúan
pontificando sobre la libertad de expresión.
El argumento de Timmerman se centra en gran medida en la decisión de
la Ofcom, Oficina británica de Comunicación, que eliminó a Press TV de
la plataforma BSkyB, con el pretexto de que el canal había realizado una
entrevista en el 2009 a un corresponsal de Newsweek, en una cárcel
iraní. Según el regulador de las telecomunicaciones británico, la
entrevista de Press TV con Maziar Bahari, encarcelado por Irán a raíz de
su denuncia de las elecciones presidenciales de junio de 2009, se llevó
a cabo bajo coacción.
Lo que parece ser una decisión justa en este sentido es que Press TV
ha demostrado ser muy valiente y decidida en la difusión de la verdad, y
en la presentación de informes no entregados. Los expertos en medios
sostienen que Washington ha intentado durante mucho tiempo bloquear el
acceso de información, en particular, cuando se trata de Irán y si
proviene de ahí.
En una entrevista el viernes con Press TV, Ralph Schoenman dijo
acertadamente: "El hecho de sacar del aire los canales iraníes el 1 de
julio, está directamente vinculado a la NSA (Agencia de Seguridad
Nacional de EE.UU.), el espionaje, y no sólo esto, sino la destrucción
por parte de la NSA del acceso a las comunicaciones en todo el mundo."
Además del hecho de que esta agresión contra los medios de
comunicación iraníes es contraria a los mismos principios que Washington
alega defender, un alto grado de especulación práctica sugiere que hay
un complot a gran escala meticulosamente planificado y fuertemente
financiado por elementos granujas dentro del Gobierno estadounidense.
Kenneth R. Timmerman el precursor de toda la idea en su artículo, es
el director ejecutivo de una institución antiraní, sonoramente apodada
"Fundación para la democracia en Irán". La organización se fundó en
1995, en colaboración con Peter Rodman, Joshua Muravchick (alguien que
odia Irán y que pidió el bombardeo de la República Islámica en 2006 en
un artículo de opinión de Los Angeles Times titulado "Bombardear Irán") y
los miembros del MKO terroristas con la intención expresa de derrocar
al Gobierno iraní.
Al parecer, Timmerman estuvo en constante contacto con la OFAC y
habló con varios funcionarios de la misma. Él afirma que un empleado le
ha dicho: ""No podemos hacer comentarios públicos sobre las
organizaciones que han o no han recibido licencias de la OFAC. Sin
embargo, observamos que como brazo oficial de la propaganda del Gobierno
iraní, Press TV tiene un historial en la fabricación de noticias y se
ha enfrentado a demandas en el Reino Unido por transmitir confesiones
forzadas."
La denominada "Fundación para la Democracia en Irán" está
principalmente compuesta por agentes en activo o antiguos de la CIA,
entre ellos, el exdirector de la agencia Wollsey y el exagente de
inteligencia de Defensa, Frank Gaffney, junto a otros abiertamente
afiliados a la agencia de inteligencia Mossad, incluyendo a Menashe
Amir.
En la difusión de mentiras sobre Irán, la organización secreta ganó
un poco de atención cuando el Distrito Sur de nueva York por Manhattan
presentó una demanda contra el país persa, alegando que éste estaba
detrás de los ataques terroristas del 11S.
Bajo los auspicios de la CIA y el Mossad, la organización ha logrado
engañar a la OFAC para embarcaral en una empresa más bien de
auto-mortificación, es decir, el bloqueo de los canales iraníes,
obstaculizando así el acceso a la circulación de información libre y
pública.
Esta situación, que ha requerido mucha energía y financiación, pone
en evidencia una fobia a los medios de comunicación, miedo a la verdad y
un absurdo alegato de democracia en Occidente.
Además, este matrimonio nefasto de agencias de inteligencia como la
CIA y el Mossad, así como el papel que desempeñan acallando con el
garrote una voz disidente verdadera, son testimonio de la influencia de
los medios de comunicación iraníes y de una poderosa inclinación pública
a favor de escuchar la otra historia, la que a menudo permanece sin
contar, invisible o infravalorada en los medios occidentales.
Una vez, George Bernard Shaw dijo: "El asesinato es la forma extrema
de censura." Sin embargo, en la era de la información, la censura
parece ser una forma extrema de asesinato.
Tomado de HispanTV