Su ex jefe del Pentágono está criticando su política exterior.
Asesores políticos de mucho tiempo están cuestionando su estrategia de
campaña, y demócratas trabados en contiendas por las elecciones
intermedias no quieren que el mandatario esté cerca de ellos desde ahora
y hasta el día de los comicios.
El desencanto con Obama es en parte un reflejo de la inevitable
fatiga con un presidente que llega a sus últimos años en el cargo. Pero
algunos demócratas dicen que es también una consecuencia de la
estrategia insular del mandatario para gobernar y de su preferencia a
apoyarse en un grupo pequeño de asesores de la Casa Blanca, lo cual lo
deja con pocos aliados leales en el Capitolio y otros sitios.