La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) acusó al ejército ucraniano de utilizar bombas de racimo contra los separatistas pro rusos en el este del país.
En
un informe publicado el lunes, esta organización con sede en Nueva York
afirma que constató un uso reiterado de bombas de racimo en los
combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes pro rusos en
más de una docena de lugares, tanto en la ciudad como en el campo.
Si
bien es imposible determinar el origen de muchos de estos ataques,
existen pruebas que señalan la responsabilidad de las fuerzas
gubernamentales ucranianas en varios ataques contra Donetsk, el
principal bastión separatista, precisó HRW.