El gobierno de los Estados Unidos descartó de plano la devolución de
la base naval de Guantánamo a Cuba, en respuesta al presidente de la
isla Raúl Castro, quien en la cumbre de la CELAC en Costa Rica puso de
manifiesto que la restitución del control de ese territorio constituye
un paso necesario para la normalización de las relaciones con Estados
Unidos.
El presidente Barack Obama “piensa realmente que la prisión de la
base de Guantánamo debe ser cerrada. Pero la base naval no es algo que
deseemos cerrar”, afirmó Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca.