Egipto ha reconocido que espía grupos de Facebook de la comunidad LGBT en su país a través de “docenas de grupos de Facebook”. El país africano amplía así su red de herramientas online con las que persiguen a homosexuales, después de conocerse que agentes de policía se infiltran la aplicación de contactos Grindr para “cazar gays”.
Un funcionario anónimo del Ministerio del Interior egipcio ha filtrado a Buzzfeed la información. “No estoy muy familiarizado con Grindr, pero hay decenas de grupos de Facebook utilizados por la comunidad LGBT que están siendo observados”, asegura. El trabajador público prefiere no publicar su nombre porque no está autorizado a hablar con la prensa.
El gobierno egipcio asegura que el espionaje en Internet se centra en la prevención de ataques terroristas, pero este funcionario asegura, según el portal, que estos rastreos en la intimidad de los usuarios de la red persiguen un fin “mucho más alto”.
“Buscamos cualquier conversación, cualquier interacción, que podamos encontrar preocupante o que queramos controlar mejor”, confiesa el funcionario. “Miramos las conversaciones entre los islamistas, o lo que discuten el islamismo. Observamos comunidades que consideramos peligrosas”, añade.
Las “comunidades peligrosas” no son otras que los individuos LBGT. “Son los que comenten libertinaje o actos homosexuales”, que los espían “para proteger a los egipcios”.
Un funcionario anónimo del Ministerio del Interior egipcio ha filtrado a Buzzfeed la información. “No estoy muy familiarizado con Grindr, pero hay decenas de grupos de Facebook utilizados por la comunidad LGBT que están siendo observados”, asegura. El trabajador público prefiere no publicar su nombre porque no está autorizado a hablar con la prensa.
El gobierno egipcio asegura que el espionaje en Internet se centra en la prevención de ataques terroristas, pero este funcionario asegura, según el portal, que estos rastreos en la intimidad de los usuarios de la red persiguen un fin “mucho más alto”.
“Buscamos cualquier conversación, cualquier interacción, que podamos encontrar preocupante o que queramos controlar mejor”, confiesa el funcionario. “Miramos las conversaciones entre los islamistas, o lo que discuten el islamismo. Observamos comunidades que consideramos peligrosas”, añade.
Las “comunidades peligrosas” no son otras que los individuos LBGT. “Son los que comenten libertinaje o actos homosexuales”, que los espían “para proteger a los egipcios”.