Los servicios
alemanes de contra-inteligencia militar (MAD) han hecho público un informe que
alberga la sospecha de que el grupo yihadista Estado Islámico podría haberse
infiltrado en la Bundeswehr, el ejército alemán, con la intención de recabar
armamento y monitores para sus campos de entrenamiento en Siria e Irak.
El MAD no habla de
intentos de infiltración sistemáticos pero su sospecha está avalada con datos
preocupantes: 29 antiguos soldados han viajado a Siria e Irak para luchar en
las filas de grupos extremistas, incluido el Estado Islámico y estos momentos
se investiga a otros 65 soldados por sospecha de tendencias islamistas.
Desde 2007, el MAD ha
investigado 320 casos de presuntos islamistas en las filas del ejército
(Bundeswehr) de los que un 7 por ciento fueron considerados “extremistas”
