Al menos 14.000 mujeres han sido asesinadas y otras miles secuestradas desde que comenzara la guerra en Irak en 2003, una violencia que ha aumentado en los últimos dos años y que está teniendo un efecto devastador sobre las mujeres iraquíes, según ha denunciado este jueves un informe publicado por el Centro de Alto el Fuego para los Derechos Civiles y la ONG Minority Rights Group International.
"Ya sea impulsada por motivos políticos, morales o sectarios, los
ataques contra las mujeres se han convertido en una táctica de guerra
utilizada por los milicianos en ambos lados del conflicto", han
denunciado. De hecho, con el informe, las dos organizaciones han
documentado como el uso de la violencia contra la mujer es una realidad
generalizada en Irak y ha aumentado desde la invasión de Estados Unidos
en 2003.