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domingo, 15 de marzo de 2015

Operaciones de la CIA en México contra la guerrilla mexicana

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Miguel Nazar Haro, jefe del Grupo 32 de la CIA
Bajo  la inspiración y formación en los órganos de la seguridad del Estado de la extinta Unión Soviética, los servicios de Inteligencia de Cuba lograron mantener al gobierno de Fidel Castro a flote durante 52 años, enfrentando operaciones militares, paramilitares, guerra sicológica, sabotajes, embargo del gobierno de Estados Unidos, así como a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y las organizaciones de exiliados radicadas en ese país.

Desde las medidas de supresión del abastecimiento de petróleo y la cuota azucarera; la invasión militar de Playa Girón; la promoción y apoyo a grupos paramilitares; la guerra propagandística de Tv y Radio Martí, todo el esfuerzo desarrollado por el gobierno más poderoso de la tierra se ha estrellado contra el escudo de la Inteligencia y Contrainteligencia cubanas.

Aníbal Riera Escalante, con 25 años forjado como oficial de la Dirección de Inteligencia (DI) de Cuba participó en las operaciones de penetración y reclutamiento de agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadunidense (CIA, por su sigla en inglés) en las ciudades de Madrid, Luanda, Maputo, Georgetown, Lima, Montevideo, Río de Janeiro, La Paz, Managua, Tokio y México.

De las operaciones de la Estación de la CIA en México durante la Guerra Sucia, el exespía da a conocer los nombres y seudónimos de los agentes de la CIA cooptados por la Inteligencia cubana y de los topos infiltrados en la Agencia entre 1973 y 1993.

viernes, 5 de septiembre de 2014

¿Qué nueva infamia fabrica EE UU contra Cuba?



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Tessa M. Fontaine

Dos hechos actuales, burdamente maquinados por las  agencias norteamericanas de espionaje y contraespionaje, no dejan de  levantar mis sospechas por estos días.

Uno de ellos es la supuesta desclasificación por parte del FBI de un informe en que se acusa a la inteligencia cubana de desarrollar labores de reclutamiento dentro del espectro de académicos y profesores universitarios en territorio de los Estados Unidos, con la finalidad de cumplir dos misiones principales: recabar información y ejercer trabajo de sonsacamiento e influencia sobre sus allegados en el campo profesional y en sus pupilos.

La burda trama inventada por el FBI presupone que Cuba se serviría de potenciales agentes, a los que usaría como topos o espías durmientes hasta que los mismos lograran ubicarse dentro de cargos estratégicos dentro del gobierno norteamericano. Luego, llegado el momento oportuno, los usaría como agentes activos en la búsqueda de información sensible.

Según el FBI el reclutamiento de estos potenciales agentes se ejerce por parte del sonsacamiento ideológico entre estudiantes y profesores universitarios radicados en aquellos estados cercanos a las sedes diplomáticas cubanas, es decir, en Nueva York y Washington DC. De acuerdo con este montaje, oficiales de la inteligencia cubana, bajo cobertura diplomática, serían los encargados de recolectar la información y trasmitirla a la Dirección General de Inteligencia (DGI) en Cuba.

El segundo caso, aún más absurdo, se refiere a la existencia de un supuesto espía cubano, capturado en EE UU mientras se encontraba espiando las actividades de la Oficina Nacional de Reconocimiento  (NRO) y en cuya detención participó activamente la sargento mayor Tessa M. Fontaine, quien recibió como premio la Medalla de Bronce de la NRO.

Esta información, inicialmente publicada por The Washington Times el 22 de mayo pasado, bajo la firma de la periodista

De acuerdo con las fuentes públicas, el supuesto agente de Cuba fue condenado a 13 años en prisión, en un absoluto secreto, sin que se conozca su identidad y su ciudadanía, presumiblemente cubana o norteamericana.

De acuerdo con la información fabricada por la División de Investigaciones de Contrainteligencia y Ciber-Contrainteligencia de la NRO, la captura del “agente” y el proceso de interrogatorios se realizó en Chantilly, Virginia, durante cerca de 148 horas, logrando documentarse por parte de Fontaine cerca de 16 horas de espionaje a las instalaciones de la NRO por parte de la DGI de Cuba.

La NRO se ufana de la existencia de un sofisticado y costoso sistema de inteligencia, el cual les permitió detectar la interferencia e intento de monitoreo de la inteligencia cubana.

Tal noticia, filtrada en ocasión del Memorial Day, meses atrás, sorprendió a muchos medios de comunicación norteamericanos y a los propios expertos en ese campo. Uno de ellos, Chris Simmons, el ex oficial de la DIA que investigó y capturó a Ana Belén Montes, se ha mostrado sorprendido por el total hermetismo y secretismo que rodea este caso. 

Lo cierto es Fontaine, actualmente miembro de la División de Contrainteligencia de la Oficina Nacional de Reconocimiento, oriunda de Holyoke, Massachusetts, a la par que rodeada de una hoja de servicios impecable –se dice que recibió en el 2013 la Distinción como Suboficial del Año, a la par que estuvo acantonada, en 1998, en la base aérea Lackland, de San Antonio, en Texas, además de prestar servicios en Kuwait e Irak-, parece ser la figura usada para dar veracidad a un asunto que despierta muchas suspicacias y dudas.

Lo interesante de este asunto es que un caso tan importante haya sido entregado a manos de una oficial de bajo rango, quien pese a haber recibido varias distinciones, todavía siga manteniéndose como sargento mayor. ¿Por qué, me pregunto, no se le ascendió luego de tan largo historial?

Muchas son las preguntas que me hago sobre estos asuntos, luego de consultar varias fuentes. Conozco a Simmons y entiendo sus dudas por el proceder de las autoridades de la NRO. Sin embargo, viéndolo en la paradoja de oficial eficaz y diligente, así como embobado por un enfebrecido afán de protagonismo, no me extraña que le endilgue a Cuba el interés por la NRO para venderle información a China o a Rusia. Particularmente, esta manipulación está dirigida a viciar el acercamiento de Rusia con Cuba y otros países de Latinoamérica.

¿Qué interés tendría Cuba por espiar a la NRO, encargada del diseño, fabricación, lanzamiento y mantenimiento del sistema de espionaje satelital norteamericano? Para todos es harto conocido que Cuba carece de programa satelital o espacial, tampoco cuenta con la sofisticada tecnología para burlar el sistema de protección de la NRO, la cual no representa una amenaza para ella.

¿Por qué se acusa a Cuba en estos precisos momentos en que la campaña internacional por la liberación de los aún presos injustamente –Gerardo, Ramón y Tony-, ejerce una presión considerable sobre el gobierno de Obama?
¿No existe, acaso, en las acusaciones infundadas del FBI y la NRO, la malsana intención de torpedear un cada vez más posible canje entre los antiterroristas cubanos y el espía Alan P. Gross?

¿Fabricó la administración de Obama estas falsedades o le han sido impuestas por la ultraderecha norteamericana, con la finalidad de que evite tomar una acción ejecutiva –potestad suya-, para finalizar este conflicto que entorpece las relaciones bilaterales entre ambas naciones?

¿Por qué se ocultan la identidad del detenido, las pruebas relacionadas con su caso, si el mismo fue condenado a 13 años de prisión por un acto de supuesto espionaje activo? ¿No resulta importante para el público norteamericano la información sobre este hecho?

¿Por qué el FBI no muestra realmente los documentos e identidades de los supuestos agentes cubanos que operan en Estados Unidos, los cuales se vanagloria de poseer? 

¿Por qué el FBI no señala a cualquier ciudadano norteamericano al que se haya intentado comprar con promesas materiales, chantajes u ofrecimientos sexuales para lograr su reclutamiento por parte de los Órganos de la Seguridad del Estado de Cuba?

Si las autoridades norteamericanas son capaces de probar estas dudas manifestadas a través de mis preguntas, mostrarían seriedad en un asunto tan delicado. Por mi parte, considero que estas acusaciones solo tienen como objetivo continuar la permanente, deliberada e injuriosa satanización de Cuba.

Creo, sin lugar a dudas, que EE UU se mantiene en sus trece al tratar de impostar la opinión de que Cuba representa un peligro para su seguridad nacional, lo que no resulta cierto en realidad. Con esta sucia maniobra, repito, se pretende, sin lugar a dudas, empujar a Obama a un endurecimiento de su hostilidad hacia nuestra Patria. A la vez, le aporta un sugerente motivo para poner en duda las relaciones cubano-rusas, a la par que generar nuevas acciones mediáticas contra Putin.


Percy Francisco Alvarado Godoy.

viernes, 12 de octubre de 2012

Entrevista exclusiva con Chris Simmons, ex coronel de la DIA. Su percepción manipulada de Cuba



Hace poco escribí un artículo titulado “Chris Simmons, de caza 'espías' a fabricante de historietas”, el que fue ampliamente difundido en las redes y él mismo colocó en su blog “Cuba confidencial”. Dicho artículo puede verse en mi blog, así como, por ejemplo, en (http://www.cubainformacion.tv/index.php/contrarrevolucion/45453-chris-simmons-de-caza-espias-a-fabricante-de-historietas

Ciertamente, él coloca casi todos mis trabajos en su blog y mantiene un directo seguimiento a lo que publico. Es también uno de mis seguidores en Twitter.

EN EL CITADO ARTÍCULO COMENTO SOBRE ÉL:

“Hasta ahora he considerado al teniente coronel retirado del servicio de contrainteligencia de la reserva del Ejército de Estados Unidos, Chris Simmons, como un profesional sumamente eficiente en las tareas de contraespionaje, aunque haya centrado totalmente su actividad, de manera obsesiva, contra un supuesto accionar de la inteligencia cubana en Estados Unidos.

Para él, la descarada actividad del Mossad en su patria ha sido ignorada o, al menos, no ha dedicado un minuto de su tiempo a ello. ¿Será porque su gobierno considera a Israel un aliado poco peligroso y le perdona que robe sus secretos más sensibles? ¿Es por eso que muchos de sus agentes apenas reciben penas mínimas y son expulsados simplemente del país, salvo contadas excepciones?

No le quito sus méritos, pues en la batalla de nuestros combatientes anónimos por proteger a Cuba de la agresiones maquinadas por grupos terroristas desde La Florida, la cual tiene una razón legítima de ser, Simmons ha logrado algunos resultados relevantes, aunque se ha dedicado a sobredimensionar su papel en estos eventos. En el campo profesional uno respeta al contrincante justo, eficiente y se cuida de él, no sin cierta admiración por la calidad de su desempeño. Pero hay cosas y cosas, como existen espías y "espías", así como verdades y bulos fabricados. Siempre me ha resultado interesante conocer cómo un dedicado especialista en contraespionaje, capacitado para elaborar perfiles, determinar motivos de los agentes capturados, así como estar dotado de una alta capacidad de análisis, nunca se refirió, con honesta sinceridad, a varias cuestiones fundamentales.

● Los altos valores humanos, la entrega, el elevado espíritu de sacrificio de nuestros agentes.

● El profundo sentimiento de solidaridad que hemos profesado hacia el pueblo norteamericano, quien cada vez se va sumando en una fuerza arrolladora a la campaña por la liberación de nuestros Cinco Héroes. ¿No ha podido dilucidar, tanto él como su presidente, que hemos luchado por defender a nuestros padres, esposas e hijos, amigos, en fin, todo nuestro pueblo, del peligro del sabotaje criminal, del atentado urdido en la sombras? ¿Desconoce él, o simplemente ignora, que los grupos terroristas anticubanos de La Florida han promovido 35 asesinatos en suelo norteamericano y han realizado centenares de atentados con bomba, deambulando con total impunidad? Nosotros, soldados anónimos de nuestro pueblo, hemos cuidado, con igual desinterés y entrega, tanto al cubano como al norteamericano. Siempre Cuba ha enviado a tiempo cualquier información al gobierno norteamericano que comprometa su seguridad. Ello lo conoce Simmons con certeza.

● El propio Simmons ha participado en la detección y enjuiciamiento de valiosas personas, tanto cubanos como norteamericanas, por el heroico acto de defender a los hijos de nuestro pueblo de la amenaza terrorista. ¿Han servido de algo para él, durante los interrogatorios, la convicción que los ha movido, su explicación de los motivos de cada uno, su alto sentimiento humano y solidario? ¿No son capaces de romper esos sólidos argumentos la coraza de un soldado que juró lealtad a la justicia y a la verdad?

● ¿No supo buscar las verdaderas causas de la presencia de dignos cubanos en USA, monitoreando la actividad amenazante de terroristas, aupados por su propio gobierno y la CIA? ¡Desaparezca la amenaza terrorista contra Cuba y cesará la presencia de los soldados del silencio en EE UU! Simmons siguió al detalle el amañado juicio contra Los Cinco y comprobó, en declaraciones de los generales Charles Whilhem y Edgard Atkinson, el almirante Eugene Carol, el coronel George Buckner, e incluso, el ex director de la Agencia de Inteligencia del Pentágono, James Clapper, que los Cinco nunca tuvieron acceso a datos clasificados o secretos. ¿Ha dicho Simmons algo al respecto?

Simmons no es tonto y supo aprovechar la aureola de éxito que le rodeó luego de la captura de Ana Belén Montes. Uno de sus pasos en esa dirección fue, precisamente, marchar a Miami, cuna de los tradicionales detractores de Cuba. Allí dictó conferencias, distorsionó la realidad en una columna de El Nuevo Herald para satisfacer a los enconados enemigos de nuestra patria y magnificó el supuesto peligro que representamos a la Seguridad Nacional de EE UU, realmente vapuleada e irrespetada por nuestros verdaderos contrincantes.”

A partir de estas valoraciones, él me solicitó mantener un intercambio como profesionales y me concedió la oportunidad de responder a una entrevista vía email, sobre la base del siguiente cuestionario en el que, como era de esperarse, manifiesta sus posiciones prejuiciadas con respecto a algunos temas relacionados con Cuba.

He aquí el resultado:

1. Mencione usted, señor Simmons, sus experiencias principales en los trabajos del contraespionaje en la defensa de Estados Unidos.  
 
Correcto. Durante las últimas décadas, yo he sido una figura central en la neutralización de actividades de espionaje de alrededor de 80 espías.   
 
Yo entré en el Ejército norteamericano en 1982, como un soldado de infantería.  Después de completar mi entrenamiento inicial, me asignaron a la 82 División Aerotransportada, en el Fuerte Bragg, en Carolina del Norte a inicios de 1983. Después de ese año, serví en Granada, dónde mi pelotón se distinguió en el combate como la parte del contingente inicial de la División. Al año siguiente, fui transferido al contraespionaje militar, convirtiéndome en agente especial en 1987. Luego tuve la fortuna de ser parte de la contrainteligencia militar en el grupo 902, pasando tras un tiempo a ser el jefe de contrainteligencia en dicha unidad.
 
Entre finales de 1989 y 1991, pasé a dirigir las actividades del contraespionaje dentro del ejército norteamericano, particularmente a través de la División CE, encargada de monitorear la actividad de países como Rusia, China, Corea, Cuba, Irak, Sud África y otras naciones. 
 
En febrero de 1992 pasé a la Agencia de la Inteligencia de la Defensa (DIA), fungiendo como analista en la rama relacionada con el  Hemisferio Occidental. Desde 1994, realicé diversas misiones para caracterizar perfiles de potenciales enemigos de EE UU en Norfolk, Haití, Bosnia y Croacia. 
 
A partir de 1997, dirigí el llamado  "Equipo de las Américas" y me convertí en experto sobre actividades de la inteligencia cubana y sus operaciones internacionales. Entre 1999 y 2000, serví dos veces en Bosnia, dirigiendo actividades de Inteligencia Humana (HUMINT)  de la OTAN y las SFOR. Al regresar a la DIA, me dediqué a investigar las actividades de Ana Belén Montes. 
 
Un año después del arresto de Montes, fui  promovido a la actividad civil del grupo "15", dedicándome a emplear mis experiencias para buscar trazas de actividad de espionaje dentro de EE UU. Dejé atrás una labor fructífera, fortaleciendo la actividad de la DIA, elevando el número de sus analistas de 29 a 69 personas y establecí fuertes coordinaciones con el FBI. Gracias a mi labor, pude descubrir la actividad de 14 espías cubanos bajo tapadera diplomática hasta el 2003.
 
En 2004, me integré a una misión especial con la Fuerza de Tarea 6-26, en Irak, en donde perfeccioné la labor de los HUMINT. Luego pasé a la  Fuerza de Tarea 328, en Afganistán.

2. ¿En los casos de cuántos agentes cubanos usted ha participado?  
 
Como señalé anteriormente, entre 1997-2004, yo estuve envuelto en la mayoría de los éxitos de la contrainteligencia norteamericana contra Cuba, incluyendo la captura de  Ana Montes y las expulsiones de diplomáticos cubanos en mayo de 2003.  Yo también participé en la investigación contra  Alberto Coll. Otras investigaciones contra Cuba  aún permanecen clasificadas. 

3. ¿Qué opinión tiene sobre los servicios de inteligencia cubanos?  
 
La inteligencia cubana, específicamente, la DGI, está entre los seis mejores del mundo. También sus dos servicios de contraespionaje cubano están también entre los mejores.

4. ¿Cuáles son, según su apreciación,  las motivaciones individuales de los agentes cubanos?  
 
Generalmente los servicios de inteligencia motivan a sus agentes por dinero. Según mi experiencia, la mayoría de los agentes cubanos son voluntarios, generalmente motivados por el ego, venganza, coerción, o ideología (o una combinación de eso).

5. ¿Tiene usted conocimiento sobre la participación de personas de origen cubano, residentes en Miami en las actividades terroristas contra Cuba?  
 
Según mi conocimiento, casi todos actos terroristas comprometidos por los cubanos en Miami contra el Castro se orquestaron por la inteligencia cubana (por ejemplo, Francisco Ávila Azcuy, miembro de Alfa 66).

6. ¿Ve usted una posibilidad de una colaboración entre Cuba y Estados Unidos como, por ejemplo,  en la lucha contra el terrorismo? 
 
EE.UU. y Cuba cooperan en problemas relacionados con la migración. Sin embargo, la desconfianza mutua, las marcadas diferencias políticas y la animosidad, profundamente arraigadas entre ambos, probablemente evitan cualquier esperanza de cooperación legítima en los problemas de combate al terrorismo.      
 
La única posibilidad es un diálogo serio, propiciado por un cambio de percepción, lo que fue posible hace algunos años entre EE UU y China, a raíz de la visita del presidente  Nixon a China en 1972, que acabó con  25 años de aislamiento entre ambas naciones y llevaron al establecimiento de relaciones diplomáticas en 1979. 
 
Un catalizador para tal cambio podría involucrar, por ejemplo, la extradición de terroristas americanos que viven actualmente en Cuba.  El puertorriqueño separatista Víctor Manuel Gerena, un residente por largo tiempo en la Isla, que se encuentra entre los 10 más buscados por el FBI, así como la asesina de un policía, Joanne Chisimard.

Los precedentes para tal iniciativa ya existen. En junio del 2008, Cuba devolvió a Leonard Auerback, un fugitivo norteamericano que enfrentaba cargos federales por abusar de una muchacha costarricense y  posesión de pornografía infantil.  Cuba también le permitió a Armando Pena Soltren regresar a  EE.UU. en octubre del 2009, para enfrentar cargos por  piratería aérea

Para nosotros, Cuba es el santuario de alrededor de 50 a 70 delincuentes, quienes son buscados por terrorismo, asesinato y otros cargos. Debe de ser una igualdad de las expectativas que garantice la reciprocidad en las extradiciones de muchos delincuentes. Eso sobre la base de discusiones creíbles, como un paso  potencial para lograr la cooperación en los problemas de terrorismo. 

7. ¿Cómo usted valora a Ana Belén Montes como persona? Exclusivamente como la persona, no como supuesta espía. 
 
En mi opinión, "la persona" que Ana Belén Montes fue, ya no existe. Yo creo que como persona murió en 1985 y fue reemplazada por su condición de  espía del amo que nosotros conocemos hoy. Tal como la estudié, Ana Montes era inteligente, introvertida, impersonal, manejada y era un contraste en las contradicciones: mezcla de calculadora, apasionada idealista e ingenua. Totalmente consumido por sus deberes del espionaje, no había ningún cuarto en su mundo para Ana Belén Montes, la persona.

Hasta aquí sus respuestas.

Obviamente, no niego que hay varias apreciaciones coincidentes por parte de ambos, aunque prevalece en él la manipulación del tema referido a la actividad de nuestros agentes en Estados Unidos. Al desconocer, deliberadamente, el carácter terrorista de los mafiosos anticubanos radicados en La Florida, se alinea con los mismos, con los que convive y coopera, tanto en reuniones como en programas televisivos encaminados a detractar a Cuba. Para él, solo hay terroristas en Cuba y asume la misma distorsionada argumentación de su gobierno.

También predomina en él la egolatría, la falta de humildad y un sobredimensionamiento de sus méritos personales, tan típico en los oficiales norteamericanos.

La desvalorización premeditada de las razones, del estado de necesidad que tiene Cuba de defenderse del terrorismo (al que ignora), son otro de sus puntos flacos en sus comentarios.

El manifiesto desprecio, la minimización de los valores de nuestros agentes, aunque reconozca que luchan como voluntarios y por ideología, no deja que manipule burdamente el asunto, como en el caso de Ana Belén Montes y otros, a los que endilga odios, venganzas y otras razones que no existen.

Culmino mis valoraciones sobre su entrevista con otro párrafo de mi anterior artículo, pues sus puntos de vista se han mantenido invariablemente.

“Simmons nunca ha querido entender las verdades de Cuba como lo han hecho otros prestigiosos militares, artistas, intelectuales, personalidades y políticos norteamericanos, quienes reconocen que podemos ser vecinos viviendo en armonía, cooperando unos con otros; gozando  de una franca y provechosa amistad. Otra condición es el respeto a la forma de pensar de cada uno, a la manera en que se escoge libremente su destino político. Mucho esperé de él, lo confieso, una mínima alusión a la verdad, al entendimiento de por qué luchamos los cubanos en las "entrañas del monstruo", al que nunca reconocemos como el norteamericano común, entre los que se encuentran sus propios familiares más queridos. Luchamos contra las "entrañas del monstruo" del terrorismo y la intolerancia. Empero, Simmons se ha dedicado, no solo desde su blog Cuba Confidential, sino públicamente, usando medios como la mal llamada Radio Martí, a propalar infundios encaminados a ver a Cuba como amenaza, como peligro inmediato, favoreciendo con ello a los que ansían repetir una loca aventura al estilo libio o iraquí. En eso, Simmons, dolorosamente, me defrauda también.”


Percy Francisco Alvarado Godoy

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