En Hamburgo,
Alemania, eran las 10 menos 20 de la mañana del 1 de abril de 1971. Una bella y
elegante mujer de profundos ojos azules entra en la oficina del cónsul de
Bolivia y, espera pacientemente ser atendida.
Mientras hace antesala, mira indiferente los cuadros que adornan la oficina.
Roberto Quintanilla, cónsul boliviano, vestido elegantemente de traje oscuro de
lana, aparece en la oficina y saluda impactado por la belleza de esa mujer que
dice ser australiana, y quien días antes le había pedido una entrevista.
Por un instante fugaz, ambos se encuentran frente a frente. La venganza aparece
encarnada en un rostro femenino muy atractivo. La mujer, de belleza exuberante
lo mira fijamente a los ojos y sin mediar palabras extrae un revolver y dispara
tres veces. No hubo resistencia, ni forcejeo, ni lucha. Los impactos dieron en
el blanco. En su huida, dejó atrás una peluca, su bolso, su Colt Cobra 38
Special, y un trozo de papel donde se leía “Victoria o muerte. ELN”.
¿Quién era esta audaz mujer y por qué asesinó a “Toto” Quintanilla?