El COS (Jefe de Estación
CIA) en Caracas tiene mucho trabajo, tanto que a veces sobrepasa sus fuerzas a
pesar de que se mantiene en su aislada oficina hasta altas horas de la noche. No
es para menos, aunque su Estación sea de las más grandes y la cantidad de
“oficiales de caso” en la misma atrevidamente grande. El COS tiene mucho de qué
preocuparse en Venezuela.
Nuevas formas y vías han
surgido en el andar cotidiano de su Oficina, y ahorita, el COS responde por las
acciones de otras agencias e instituciones del gobierno norteamericano dedicadas
a la subversión, como la USAID, el IRI, el NDI y las ya veteranas instituciones
“pantallas” de la CIA: Freedom House y NED. Y es que a cada una de ellas, se le
han destinado recursos multimillonarios para lograr el derrocamiento del proceso
bolivariano venezolano, sin importar la vía. Puede ser preparando un magnicidio,
un golpe de Estado, creando líderes opositores o preparando la manipulación de
las próximas elecciones presidenciales, en la que los súper analistas de Langley
dan como seguro vencedor al Comandante Hugo Chávez.
Una de estas agencias
subversivas es la NED, denunciada ampliamente como una institución pantalla de
la CIA y que en Venezuela desde hace años está trabajando para derrocar la
Revolución bolivariana, como mismo trabaja contra Bolivia, Ecuador y Cuba.
El caso venezolano es
particular y denota que su trabajo contra Venezuela es ilegal y utiliza métodos
y medios de trabajo más semejantes a un servicio de espionaje, como la CIA, que
a una institución que se destina a supuestamente promover la democracia en el
mundo.
¿Por qué hago esta
aseveración? Solo basta hacer una comparación entre los programas hacia
Venezuela y Cuba de la NED del 2010, recogidos en el Reporte Anual 2010 de la
NED (http://www.ned.org/where-we-work/latin-america-and-caribbean/venezuela y
http://www.ned.org/where-we-work/latin-america-and-caribbean/cuba) y se palparán
sustanciosas diferencias. La mayor de ellas es que en el caso de Venezuela la
NED no dice quiénes son los beneficiarios de los fondos que se destinan al país.
¿Por qué razón? ¿Por qué de manera deliberada esconden y protegen a estos
destinatarios? ¿Es ilegal el trabajo que hacen? Si trabajaran dentro de la Ley,
no hiciera falta mantener en el anonimato a estos individuos y/o
instituciones.
Doy por descartado el
verdadero interés que se esconde detrás de esta manipulación, el trabajo es
sucio y hay que proteger a toda costa quién o quiénes se benefician con ello,
así se evitarían denuncias que no son del agrado del imperio del
Norte.
Para muestra un botón: en
su informe relacionado con el trabajo desarrollado hacia Venezuela durante el
año del 2010 (aún la NED no ha publicado su informe del año 2011) se recoge que
la NED invirtió en el 2010 un total de 2 866 046 dólares. Esto es lo que dicen
de manera pública, ¿Y las partidas secretas no declaradas? ¿Cuánto no habrán
gastado bajo la mística de la “seguridad nacional” y a espaldas del
contribuyente norteamericano?
Este dinero se destinó a
siete (7) grandes programas: Responsabilidad; Educación Cívica;
Ideas Democráticas y Valores; Derechos Humanos; Libertad de
Información; Fortaleciendo ONG y Fortaleciendo Instituciones
Políticas. También al Instituto Republicano Internacional
(IRI, por sus siglas en inglés),
pero no nos engañemos con estos nombres tan
sugestivos y nobles. Detrás de ellos se esconde un maquiavélico y bien
estructurado diseño subversivo dirigido a crear instituciones y líderes
políticos con el objetivo de enfrentarse a la Revolución venezolana, prepararlos
en formas de “lucha pacífica” a semejanza de las supuestas “Revoluciones de
Colores” tal como recoge el Manual subversivo de Gene Sharp. Para
ello se impartieron cursos teóricos y prácticos, entrenamientos variados, se
financiaron viajes al exterior, en especial a países de América Latina y a
Estados Unidos, se trabajó con la juventud venezolana, con supuestos sectores
marginados como las mujeres y los negros, a quienes definen como
afro-venezolanos. Llama la atención que a favor de estos tres sectores (jóvenes,
mujeres y población negra) el gobierno revolucionario ha tomado importantes
medidas dentro de las Misiones Sociales cuyo impacto puede ser ya palpado,
aunque queda mucho por andar.
Por ejemplo, durante
los años 2005 al 2007, estas agencias subversivas norteamericanas, en especial
la NED y la USAID aumentaron el financiamiento a grupos juveniles opositores
contra el gobierno de Chávez, y jóvenes venezolanos financiados por estas
instituciones visitaron Washington y recibieron entrenamiento en técnicas “no
violentas” de lucha en el propio Instituto Albert Einstein de Gene Sharp. (www.kaosenlared.net/noticia/wikileaks-washington-intento-fomentar-revolucion-colores-cuba-venezuel).
Recordemos las marchas de estudiantes de derecha con las manitas blancas
pintadas.
Desglosando en parte este
informe anual del trabajo secreto de la NED en Venezuela sobresale que en lo
relacionado con la Responsabilidad, con un
presupuesto de 118 280 dólares, trabajaron en función de
desarrollar talleres con vistas a preparar determinados sectores políticos para
que estuvieran en la capacidad de enfrentar a los gobiernos municipales
bolivarianos o fortalecer aquellos donde los partidos de la oposición
dominaban.
En lo relacionado con la
“Educación Cívica”, financiada con 349 932 dólares, su trabajo se dirigió
a organizan talleres, seminarios, eventos, a crear líderes juveniles opositores
dentro de la población negra venezolana, históricamente marginada por los
gobiernos que antecedieron al de Hugo Chávez. También para crear líderes
juveniles dentro de otros sectores venezolanos, como las mujeres, las
comunidades pobres, los barrios de la clase media y los universitarios, así como
instituciones y movimientos sociales juveniles. Estos sectores juveniles
recibieron (y recibirán) asesoramiento en la utilización de las nuevas
tecnologías de la informática y las comunicaciones, a la vez que se les entrenó
(y entrenará) para accionar de conjunto con otras organizaciones y movimientos
opositores ya establecidos en el país.
Mediante el programa
“Ideas Democráticas y Valores”, con un monto de 74 234
dólares, se brindó entrenamiento intensivo a unos 200 líderes jóvenes opositores
en ocho (8) ciudades venezolanas, quienes fueron seleccionados por su
irrestricto apoyo a las directrices del Norte. Como parte de esa preparación, se
les capacitó para promover acciones desestabilizadoras dentro del territorio
venezolano. Una idea de “alto valor democrático”.
El programa “Libertad de Información”,
con 99 397 dólares, se encaminó a fortalecer a la gran prensa opositora
venezolana, adiestrando a periodistas y editores para crear matrices de opinión,
campañas y difundir calumnias contra el proceso bolivariano, en especial
aquellas referidas a supuestas violaciones de la libertad de expresión en el
país.
Con su programa “Derechos humanos”, con
un presupuesto de 85 180 dólares, se trabajó para crear en las comunidades
indígenas líderes y grupos opositores, con capacidad para enfrentar al gobierno
venezolano. También el programa trató de fomentar campañas internacionales ante
supuestas violaciones de los derechos humanos por parte del gobierno bolivariano
y sus instituciones.
Un punto especial lo tuvo el financiamiento
destinado al Instituto Republicano Internacional, institución que también
recibe fondos del gobierno norteamericano a través de la USAID, y cuyo trabajo
subversivo contra Venezuela ha sido denunciado en varias ocasiones. Este
instituto recibió 706 180 dólares, gastados en preparar con fines opositores a
miembros de la sociedad civil venezolana, así como a promover supuestos líderes
políticos.
“Fortaleciendo las ONG´s” venezolanas
recibió un total de 110 780 dólares, destinados a fortalecer la capacidad de
dirección de líderes de ONG´s opositoras y establecer las bases para que estas
ejecuten y desarrollen acciones desestabilizadoras multifacéticas contra el
gobierno venezolano.
Por último, “Fortaleciendo las
instituciones políticas” recibió 36 200 dólares, destinados a preparar
fuerzas policiales en aquellos Estados donde gobierna la oposición, creando las
condiciones para responder ante situaciones de crisis, donde se haga necesaria
su actuación.
Vale decir, con un presupuesto de más de dos
millones de dólares en el 2010 la NED desarrolló un vasto programa dentro de
Venezuela, dirigido en lo fundamental a crear líderes y organizaciones
opositoras en un amplio espectro del panorama político y social venezolano, en
especial en aquellos sectores que caracterizan como de su interés: juventud y
sectores marginados de la sociedad, buscando con ello restarle apoyo al proceso
bolivariano e ir sentando las bases para un triunfo opositor en las elecciones
generales- improbable y trasnochada posibilidad, reconocido así por sus “Tanques
Pensantes”.
No perdamos de vista que este dinero fue el
invertido el año 2010, nada se sabe de lo que invirtieron el año 2011 y mucho
menos de lo que se está invirtiendo ahora para promover a un candidato opositor
con “capacidades” para derrocar a Chávez. Tampoco se conoce la cuantía asignada
para preparar las acciones en el seguro escenario del triunfo revolucionario en
noviembre. Puedo aseverar algo: hablamos de cientos de miles de dólares. Hay
mucho en juego y la NED y todo el entramado promovido, creado y financiado por
ella dentro de Venezuela, se consideran listos para asumir
cualquier forma de lucha que puede significar la caída de la Revolución
Bolivariana de Venezuela.
El tiempo que resta para las elecciones cada
día es menor y se conoce que la oposición está lista para accionar ante el
seguro triunfo del PSUV en estas elecciones, elevar al máximo sus campañas de
descrédito y tratar de llevar al país a un estado de inestabilidad e
ingobernabilidad que permita la intervención extranjera y por esa vía, el fin
del gobierno revolucionario. Tal es el interés principal de la oposición y de
sus financistas desde el exterior.
Vemos entonces, que la amplia maraña creada en
Venezuela por la CIA, la USAID, la NED, el IRI, Freedom House, el
NDI y otros tiene un solo fin, derrocar al gobierno del comandante Hugo Chávez,
para lo cual cuentan con sus cipayos internos, a los que tratan infructuosamente
de mantener en el anonimato.
Por Javier Salado para
Resumen Latinoamericano
