Milicianos del Estado Islámico dijeron hoy que ejecutaron al
rehén japonés Kenji Goto, luego del aparente fracaso de los sostenidos
esfuerzos internacionales por conseguir su liberación mediante un
intercambio de prisioneros.
El grupo islamista radical, una
ramificación de al-Qaeda que controla grandes partes de Siria e Irak,
divulgó un video que supuestamente muestra al cadáver decapitado del
periodista y amenazó con nuevos ataques contra blancos japoneses.