En el programa Las Noticias Como Son, del día de
ayer, bajo la conducción de José Luis Ramos y Amado Gil, Radio Martí entrevistó
a Alejandro González Raga, director ejecutivo del llamado Observatorio Cubano de Derechos Humanos,
sobre el proyecto contrarrevolucionario denominado “Proyecto Alternativa Cuba
2018”.
Según el entrevistado, su organización “ha
comenzado a trabajar con ciudadanos, organizaciones, activistas de la Isla de
Cuba para la preselección y preparación de precandidatos en todo el territorio
nacional, con vistas a participar en esas próximas elecciones del 2018”.
Según González Raga, este proyecto surgió como
resultado de una reunión que se celebró hace unos días con varios contrarrevolucionarios
cubanos y resulta ser “el colofón de todo eso y el resumen de las ideas que se
manejaron ahí dentro del seminario y lo que intenta es tratar de crear un
movimiento ciudadano, de participación ciudadana en las elecciones.”
Para Raga este intentó viene a ser una repetición
más o menos similar al fracasado Proyecto Varela.
Según los moderados de Radio Martí, a partir del
documento en cuestión, existen algunas propuestas que fueron hechas desde la inventada
sociedad civil, -entiéndase suciedad civil contrarrevolucionaria-, en la cual
exigen “que el proceso electoral sea plural, con igualdad de condiciones y
transparente, que posibilite la libre concurrencia y la participación
ciudadana, la eliminación de las comisiones de candidatura, la libre
postulación de candidatos a delegados a las Asambleas Provinciales, candidatos
a delegados a la Asamblea Nacional y que se permita el voto secreto en las
asambleas de nominación de candidatos a las circunscripciones y municipios.” Con
ello, de un simple pajazo, pretenden que el pueblo renuncie a elegir a sus
propios representantes y cualquier oportunista, sin representatividad, aspire a
ocupar un puesto en los órganos de Poder Popular.
González Raga se confunde con respecto a que la
nueva Ley Electoral permita que asciendan a responsabilidades dentro del país
personas que no responden a los intereses mayoritarios del pueblo. Ese es un
craso y anticipado error. También se equivoca al pensar que nuestro pueblo, en
su mayoría, aprueba cualquier propuesta jurídica que vulnere su soberanía, abra
espacios a la contrarrevolución y ponga en peligro nuestra constitucionalidad
socialista. La mayoría aprobará la nueva Ley Electoral bajo principios de
defensa a nuestra autodeterminación, nuestra independencia y nuestro
socialismo.