Las fuerzas policiales de Israel perpetraron un ataque a escuelas de primaria de Cisjordania y emplearon granadas aturdidoras y de gas lacrimógeno contra niños. Se han registrado por lo menos dos ataques de este tipo.
Una de las acciones policiales fue una medida de respuesta al supuesto
ataque con piedras al coche de un vecino del asentamiento hebreo de
Yitzhar, colindante con el poblado palestino de Burín. El lugar está
situado a unos 63 kilómetros al norte de Jerusalén, bastante lejos del
territorio de Israel.