Un militar estadounidense tiene más probabilidades de suicidarse que
de morir en combate, según los últimos datos difundidos por el
Departamento de Defensa y por la web icasualties.org, correspondientes al año 2013.
Con la retirada de las tropas estadounidenses de Irak y de Afganistán el número de bajas en combate estadounidenses ha caído drásticamente (127 muertos), hasta quedar por debajo del número de suicidios (255 muertos).
Sin embargo, los programas de ayuda puestos en marcha por el Pentágono no parecen tener un impacto significativo,
pues el número de suicidios se sitúan en torno a los 300 desde 2010,
todo ello a pesar de la salida de Irak y Afganistán, según las cifras
recogidas por el medio digital estadounidense 'Vox'.