Entre el lanzamiento de "La venganza de los Sith" y la actualmente en cartelera "El despertar de la fuerza", una cosa de la Guerra de las Galaxias que ha dejado de ser ciencia ficción son las armas láser.
Mucho más barato de disparar que un misil y en el borde de la
legalidad (la Convención de Ginebra prohíbe usar armas láser contra
humanos), la Armada estadounidense ya cuenta con una operativa en el golfo Pérsico.
Solo que, a diferencia de las de Star Wars, el sistema de armas láser LaWS (en inglés) instalado en el USS Ponce
no aparece como ráfagas ruidosas de llamaradas lineales de color rojo o
verde que vuelan hacia el objetivo como si fueran balas.
Se trata, por el contrario, de un haz de energía invisible, constante
y tan rápido como la luz que además, según el Pentágono, no falla.