La intervención de Estados
Unidos en un aumento de la producción de petróleo, independientemente de las
razones políticas y económicas que pudieran plantearse, es sin duda la
principal razón por la que los precios de los combustibles han bajado a nivel
global.
Los datos son muy
elocuentes. En enero de 2013 Estados Unidos reportó una producción diaria de
11,595,000 barriles, lo que significaron 359,445,000 en ese mes. En el mismo
período del año siguiente la producción por día fue de 12,895,000 barriles,
para un total de 399,745,000 barriles. En este período el aumento absoluto fue
de 40,300,000, equivalentes a un 11.21%. Esta fue la primera señal de una
decisión que durante 2014 se reflejaría en la cotización del petróleo en el
ámbito mundial.