La muerte del ex presidente de Chile, Salvador Allende, continúa siendo un misterio aun 40 años después de su acontecimiento, cuando el dictador Augusto Pinochet diera su famoso golpe de Estado en este país el 11 de septiembre de 1973.
La versión oficial narra que Salvador Allende se suicidó con un fusil de asalto AK-47, regalo de Fidel Castro, después de que Pinochet diera su coup d’Etat.
Sin embargo, la orden de exhumación del cadáver de Salvador Allende
el 23 de mayo de 2011 por parte del juez Mario Carroza es girada con el
explícito propósito de establecer y esclarecer “la manera de la muerte o
las circunstancias que rodearon a la misma”.
El médico forense español, Francisco Etxeberría, quien participó en la
exhumación, determinó el 19 de julio de ese año que la causa de muerte
de Salvador Allende había sido suicidio.
“Con base en argumentos técnicos y científicos, podemos asegurar que la muerte del presidente Salvador Allende
se produjo como consecuencia directa de un disparo realizado bajo el
mentón que le produjo la destrucción de la cabeza y la muerte inmediata,
lo que interpretamos como suicida desde la perspectiva forense”, expuso
Etxeberría.
Sin embargo, el periodista chileno Francisco Marín llevó a cabo su propia investigación, denominada Yo no me rendiré, junto al médico forense Luis Ravanal, que pone en duda nuevamente la versión oficial de suicidio de Salvador Allende.