
Venezuela instalada en el
peor de los escenarios interpela a la conciencia de muchas y muchos
latinoamericanos. ¿Qué ha ocurrido para que una oposición mediocre, sin
programa político más allá del odio y el revanchismo contra todos aquellos que
sean chavistas, haya podido conseguir unos resultados de tanta holgadez que
prácticamente los coloca en la puerta de obtener el gobierno?
Sin duda son varias las
razones que fueron generando este presente, unas provocadas por el enemigo y
otras muy ligadas a las propias contradicciones y errores de un proceso
revolucionario, del que nadie, absolutamente nadie, está exento.