Absurdo y
sorprendente que la CIA haya sido puesta en ridículo por dos rusos oriundos de
la ciudad de Borzya, región de Zabaikalskiy, quienes intentaron estafar a la
CIA a cambio de información presuntamente secreta, pero realmente inventada por
ellos mismos, según destaca hoy Sputnik.
Todo ocurrió, según
el FSB ruso, el año pasado, cuando uno de los implicados en el timo –un informático
de profesión– envió una carta a la CIA
en la que aseguró que disponía de información confidencial acerca de las
acciones de las fuerzas armadas rusas. A cambio, el pícaro solicitó una enorme
suma de dinero. Lo interesante del caso es que la CIA respondió
afirmativamente, pero condicionaron el pago a la calidad de los presuntos “secretos”.
